Arlette Sifuentes y Axel Elydd.
Hay quienes ya no buscan solo apagar las velas, sino encender recuerdos. Las celebraciones de cumpleaños y fechas importantes han evolucionado hacia experiencias que despiertan los sentidos y crean momentos memorables. Hoy, más que una reunión tradicional, muchas personas prefieren regalarse vivencias distintas, donde el aprendizaje, la convivencia y la emoción se combinan para hacer de ese día algo verdaderamente especial.
Tal es el caso de quienes decidieron festejar de manera diferente en las instalaciones de un instituto gastronómico, rodeados de aromas, sabores y creatividad culinaria. Entre risas y recetas compartidas, los asistentes no solo celebraron un año más de vida, sino también el placer de crear juntos. Sin duda, una tendencia que confirma que las experiencias se han convertido en el mejor obsequio.




