La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que el gobierno mexicano solicitó la salida del país de dos agentes estadounidenses de la CIA que participaron en un operativo para desmantelar un narcolaboratorio en Chihuahua -con la autorización de la fiscalía estatal-, debido a que no contaban con acreditación oficial para realizar labores de inteligencia en territorio nacional.
Durante su conferencia matutina, la Mandataria explicó que, de acuerdo con la información pública, en el operativo participaron cuatro agentes estadounidenses; dos de ellos fallecieron y los otros dos abandonaron México tras una petición formal del gobierno federal. "Se pidió a la embajada que se retiraran del país a través de una nota, y se retiraron", señaló.
Sheinbaum Pardo detalló que los agentes ingresaron legalmente a México con pasaportes diplomáticos y en calidad de turistas; sin embargo, indicó que no notificaron ni registraron ante las autoridades mexicanas que realizarían actividades de inteligencia.
"No tenían acreditación, es decir, entraron de manera legal a México, pero no se registraron en caso de que llevaran a cabo labores de inteligencia", afirmó.
La Presidenta explicó que existe un protocolo para que agentes extranjeros puedan participar en este tipo de tareas, el cual debe ser autorizado por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y el gabinete de seguridad.
"Si vienen a hacer labores de inteligencia, hay un protocolo para que, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores y del gabinete de seguridad, se apruebe su licencia o su estadía", indicó.
Añadió que, tras el diálogo entre la Embajada de Estados Unidos y la Cancillería, se optó por el retiro de los agentes del país.
El caso de los presuntos agentes de la CIA involucrados en un operativo en Chihuahua escaló esta semana luego de que la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, acudiera a comparecer ante la Fiscalía General de la República (FGR), mientras la presidenta Sheinbaum Pardo reiteró que no existe ninguna imputación formal en su contra y defendió la investigación abierta por las autoridades federales.
La polémica comenzó tras revelarse que dos ciudadanos estadounidenses identificados en diversos reportes como agentes de la CIA murieron en un accidente ocurrido después de un operativo contra laboratorios clandestinos en la Sierra Tarahumara.
El hecho provocó cuestionamientos sobre la participación de personal extranjero en tareas de seguridad dentro del país y abrió una investigación federal por posibles violaciones a la soberanía.
Desde entonces, Sheinbaum Pardo ha insistido en que su gobierno no permitirá operativos unilaterales de agencias estadounidenses en territorio mexicano y confirmó que se envió una nota diplomática a la Embajada de Estados Unidos tras detectarse que algunos agentes no contaban con acreditación oficial.