En las últimas semanas, productores y usuarios de módulos de riego en La Laguna de Durango han manifestado preocupación por prácticas que consideran irregulares, e incluso podrían constituir extorsión o cobros indebidos. Los señalamientos apuntan a un control discrecional dentro de ciertos módulos, justo en el momento en que se acerca un nuevo ciclo agrícola y la escasez de agua incrementa la presión sobre su distribución.
Marco Zamarripa, director del Consejo Cívico de las Instituciones (CCI), explicó que se han escuchado testimonios de usuarios que perciben un manejo irregular del recurso.
"Lo que corresponde es que las autoridades competentes revisen con seriedad estos señalamientos y garanticen que el agua se distribuya conforme a la ley. Si existen irregularidades, lo más importante es que se presenten denuncias formales para que las autoridades puedan actuar", señaló.
Desde el CCI se subraya que los módulos de riego deben ser espacios de gobernanza transparente, donde los propios usuarios tengan certeza sobre cómo se toman las decisiones y cómo se distribuye el agua.
El tema se inserta en un contexto más amplio de seguridad pública. A partir de este año, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública comenzó a desagregar los delitos de extorsión y narcomenudeo, lo que permite distinguir entre extorsión presencial, como el cobro de piso o amenazas directas, y extorsión por otros medios, como la telefónica o digital. En la Zona Metropolitana de La Laguna, el registro pasó de cero a seis casos en un año. Aunque el aumento puede parecer alarmante, especialistas lo interpretan como una señal positiva de confianza ciudadana, ya que al diferenciar los tipos de extorsión, se podrán diseñar campañas de prevención específicas, desde estrategias de ciberseguridad hasta patrullajes comerciales.
Las cifras estatales muestran un incremento significativo. En Coahuila, los casos de extorsión pasaron de tres en enero de 2025 a siete en enero de 2026, un aumento de 133 por ciento. En Durango, el salto fue de uno a cuatro casos en el mismo periodo, lo que representa un incremento de 300 por ciento. La tasa por cada 100 mil habitantes se mantiene en 0.20 en ambos estados, por debajo del promedio nacional de 0.54. Sin embargo, en la Zona Metropolitana de La Laguna, el crecimiento porcentual es más marcado, de cero a seis casos, con una tasa de 0.40, cercana al promedio nacional.
De los seis casos registrados en la región, uno corresponde a extorsión presencial, tres a extorsión por otros medios y dos a tentativas también por medios digitales. Este desglose permite dimensionar la diversidad de modalidades y la necesidad de respuestas diferenciadas.
Para los productores, el agua es un recurso vital y vulnerable, susceptible de convertirse en objeto de abuso. De ahí su urgencia de que las autoridades investiguen los señalamientos y fortalezcan la transparencia en la gestión de los módulos.