Familia cuestiona protocolos de seguridad de clínica de rehabilitación tras muerte de paciente en Saltillo
La familia de Héctor Antonio Verduzco, quien murió por suicidio el pasado 22 de julio dentro de la clínica de rehabilitación GAIA en Saltillo, cuestionó los protocolos de seguridad y atención de la institución, al señalar que aún existen numerosas preguntas sin respuesta sobre lo ocurrido y que la empresa continúa operando.
El ingreso a la clínica y la recaída
A través de un testimonio, una de las hijas del fallecido explicó que su padre enfrentó durante años problemas de alcoholismo y que, como familia, nunca dejaron de buscar alternativas para lograr su recuperación.
Relató que en marzo de 2026 ingresaron al hombre a dicha clínica de rehabilitación de Saltillo, luego de que les ofrecieran un tratamiento integral, instalaciones adecuadas y la posibilidad de recuperación.
Durante aproximadamente cuatro meses permaneció internado y, aunque la familia observó algunas situaciones que no le parecieron adecuadas, consideraron que no eran de gravedad.
Sin embargo, a principios de junio, pocos días después de haber salido de la clínica, el hombre tuvo una recaída. Ante la situación, sus hijos solicitaron nuevamente el apoyo de las terapeutas para realizar una intervención y conseguir que regresara al tratamiento.
La hija señaló que durante esos días su padre se encontraba en condiciones que, desde su perspectiva, podían relacionarse con una depresión severa, pues permanecía en cama, tenía dificultades para realizar actividades básicas y mostraba un importante deterioro emocional.
De acuerdo con su testimonio, al plantear esta situación a las terapeutas, recibió como respuesta que su padre estaba fingiendo sus enfermedades.
La última reunión con terapeutas
Posteriormente, según relató, se les recomendó no visitarlo durante el primer mes para permitir que avanzara en su proceso terapéutico. Aproximadamente una semana antes de su muerte, el 16 de julio, los familiares sostuvieron una reunión con las terapeutas responsables para conocer la evolución del paciente.
En aquella reunión, aseguró, no se les informó sobre alguna situación que pudiera representar un riesgo para su vida. Por el contrario, les señalaron que se encontraba bien, que ya no presentaba algunas molestias físicas y que incluso se encontraba realizando actividades dentro de la clínica.
Las dudas sobre lo ocurrido
Sin embargo, el 22 de julio, uno de los hermanos recibió una llamada de una de las terapeutas para informarle que su padre había muerto por suicidio dentro de las instalaciones.
La familia quedó particularmente desconcertada al conocer que, según la información que recibieron, el hombre se encontraba bajo los efectos del alcohol al momento de su muerte.
Este hecho generó entre los familiares cuestionamientos sobre cómo un paciente internado en una clínica de rehabilitación pudo tener acceso a bebidas alcohólicas dentro de las instalaciones.
La hija señaló que, por razones legales, actualmente no puede proporcionar los nombres de las personas involucradas, y aclaró que su intención no es responsabilizar directamente a las terapeutas por la muerte de su padre, sino cuestionar posibles omisiones y las condiciones de seguridad existentes dentro de la institución.
También relató que semanas después del fallecimiento, una de sus hermanas acudió a la clínica y volvió a hablar con las responsables sobre la forma en que su padre habría conseguido alcohol.
Asimismo, indicó que su madre preguntó cómo era posible que dentro de las instalaciones existieran objetos que pudieran ser utilizados por una persona vulnerable para hacerse daño.
De acuerdo con su testimonio, la respuesta que recibió fue que dentro de las instalaciones había persianas y cordones.
El llamado de la familia
Para la familia, estas circunstancias representan elementos que deben ser revisados, particularmente porque quienes ingresan a este tipo de instituciones lo hacen precisamente buscando un espacio seguro para atender problemas de adicción y, en muchos casos, también situaciones de vulnerabilidad emocional y de salud mental.
“Tenemos muchas preguntas que no han tenido respuesta”
Expresó la familiar, quien aseguró que el objetivo de hacer público el caso no es solamente buscar explicaciones por la muerte de su padre, sino contribuir a que se revisen los protocolos de seguridad de este tipo de establecimientos.
La familia considera que las respuestas que buscan ya no podrán devolverle a su padre, pero sí podrían contribuir a evitar que otros pacientes y sus familias atraviesen una situación similar.