Astrid Campos, Pilar Murga, Maricarmen Ojeda, Paty Vázquez y Marijose Ojeda.
Entre palmas, guitarras y un ambiente cargado de tradición, asistentes a Plaza Mayor se dejaron envolver por la esencia de la Zambomba Flamenca, una celebración que convirtió el espacio en una auténtica fiesta andaluza. La música marcó el ritmo de la noche, mientras el baile, los cantes y los villancicos aflamencados creaban un ambiente cálido y festivo que invitaba a compartir, aplaudir y dejarse llevar.
Familias, amigos y amantes del flamenco disfrutaron de una experiencia cercana y llena de emoción, donde cada número fue recibido con entusiasmo y sonrisas. Las alumnas de Amaya regalaron momentos memorables sobre el escenario, logrando una conexión especial con el público, que respondió con ovaciones y complicidad.
Una velada para disfrutar sin prisas, celebrar la tradición y vivir el flamenco desde el corazón, dejando en quienes asistieron el recuerdo de una noche alegre, vibrante y profundamente entrañable



