Fría respuesta de José Ramón Fernández tras la disculpa de Faitelson sacude las redes
Lo que parecía el inicio de una reconciliación terminó convirtiéndose en una de las escenas más tensas del periodismo deportivo en México. El reencuentro entre José Ramón Fernández y David Faitelson en el Salón de la Fama del Futbol, en Pachuca, dejó más dudas que certezas… y una respuesta que encendió las redes.
Durante el evento, Faitelson tomó el micrófono y, visiblemente conmovido, ofreció una disculpa pública a quien fuera su mentor durante décadas. Reconoció errores del pasado y, frente a todos, intentó cerrar una historia marcada por distanciamientos y polémicas.
Pero la reacción de “Joserra” fue todo menos lo que muchos esperaban.
Lejos de un abrazo o palabras conciliadoras, el veterano periodista respondió con silencio absoluto. Apenas un apretón de manos y una expresión contenida bastaron para dejar claro que el momento no sería el de la reconciliación.
La verdadera respuesta llegó después… y fue contundente
Horas más tarde, ya lejos del escenario, José Ramón Fernández rompió el silencio en redes sociales con un mensaje breve pero demoledor: “No tengo nada que decir…”.

La frase detonó una ola de reacciones. Entre críticas y apoyos, el periodista no solo mantuvo su postura, sino que la reforzó al interactuar con seguidores que respaldaban su decisión.
El punto clave llegó cuando avaló un comentario que interpretaba su actitud como un acto de dignidad, no de orgullo. Su respuesta —agradeciendo que se explicara “de forma inteligente y perfecta”— terminó por confirmar lo que muchos intuían: la relación sigue fracturada.
Una disculpa que no alcanzó
El episodio dejó claro que, para José Ramón, una disculpa pública no borra años de diferencias. Aunque el gesto de Faitelson sorprendió y generó expectativa, la reacción del “maestro” evidenció que las heridas siguen presentes.
Más que un cierre, el reencuentro reabrió la conversación. Y en lugar de reconciliación, lo que quedó fue una certeza: la distancia entre ambos sigue siendo más fuerte que cualquier intento de acercamiento en público.