'Fue lo peor que nos ha pasado': Julio Ibáñez y Daniel García de TUDN cuentan su historia
Lo que comenzó como una cobertura periodística rumbo al Mundial de 2026 terminó convirtiéndose en una de las experiencias más difíciles en la carrera del reportero Julio Ibáñez y del camarógrafo Daniel García.
A un día de haber regresado a México, ambos compartieron en entrevista para N+ los detalles de la detención que sufrieron en Sudáfrica, donde fueron arrestados tras operar un dron cerca de una escuela judía, situación que derivó en acusaciones que, aseguran, escalaron hasta relacionarlos con presuntos actos de terrorismo.
"Pensaban que éramos terroristas", resumió Ibáñez al recordar la madrugada en que agentes armados irrumpieron en su habitación de hotel.
Según relató el periodista, todo ocurrió tres días después de haber realizado una grabación aérea como parte de los reportajes que preparaban sobre las selecciones que enfrentarán a México en la próxima Copa del Mundo.
Una irrupción inesperada
Julio Ibáñez explicó que se encontraba realizando una transmisión en vivo alrededor de las cinco de la mañana cuando un grupo de hombres armados ingresó a su habitación.
"Lo primero que pensé fue que nos iban a asaltar. Sabemos que Sudáfrica es un país complicado en temas de seguridad", recordó.
Posteriormente descubrieron que se trataba de integrantes de los Hawks, una unidad especializada de investigación sudafricana comparable al FBI estadounidense.
Las autoridades realizaron interrogatorios e inspecciones en busca de armas o drogas, pues inicialmente sospechaban que los mexicanos podían representar una amenaza para la seguridad nacional.
El dron que desató el problema
Por su parte, Daniel García explicó que el incidente surgió tras realizar diversas tomas aéreas de la ciudad con el objetivo de documentar contrastes sociales para un reportaje.
El camarógrafo señaló que el equipo desconocía que una de las zonas donde operaron el dron se encontraba cerca de una escuela judía.
"Queríamos mostrar distintos contextos de la ciudad. Fue una parada completamente aleatoria y desafortunadamente estaba cerca de esta escuela", explicó.
De acuerdo con su versión, la denuncia presentada por la cercanía del dron con el plantel provocó que las autoridades comenzaran a sospechar de actividades mucho más graves.
Siete días en prisión
Tras ser presentados ante un juez, ambos fueron enviados a prisión el mismo día de su audiencia inicial.
Los periodistas aseguran que la principal complicación fue que no pudieron acceder a sus teléfonos celulares para demostrar que contaban con la documentación migratoria correspondiente y con los permisos necesarios para permanecer en el país.
"Los siete días que estuvimos en la cárcel fueron lo peor que nos ha pasado en la vida", afirmó Ibáñez.
Durante ese periodo, reconoció que uno de sus mayores temores era que las autoridades fabricaran pruebas adicionales en su contra debido a la presión mediática que comenzaba a generarse en México.
Acusan irregularidades y racismo
El conductor deportivo también denunció que durante el proceso percibieron un trato discriminatorio.
Según explicó, tanto él como Daniel y sus abogados fueron objeto de actitudes hostiles por parte de algunas autoridades debido a su apariencia física.
"Desde el primer día sentimos racismo. Hacían todo lo posible por retenernos y seguir encontrando argumentos para mantenernos detenidos", sostuvo.
Para Ibáñez, la investigación terminó creciendo de forma desproporcionada a partir de una grabación que originalmente formaba parte de una cobertura periodística.
Ya están en México, pero seguirán peleando el caso
Tras recuperar su libertad, Julio Ibáñez y Daniel García regresaron a México el pasado 3 de junio.
Aunque fueron condenados al pago de una multa de 10 mil rands sudafricanos, equivalentes a poco más de 10 mil pesos mexicanos, ambos adelantaron que buscarán impugnar la resolución ante instancias superiores.
"La libertad sabe a gloria. De pronto tu vida se pausa y pierdes el control de todo. Por eso vamos a seguir peleando este caso, porque creemos que las cosas no se hicieron correctamente", concluyó Ibáñez.
Ahora, ambos comunicadores esperan dejar atrás la experiencia y retomar su trabajo de cara a la cobertura del Mundial 2026, aunque reconocen que la vivencia en Sudáfrica será algo que difícilmente olvidarán.