GABO DE DIEZ A CIEN
Desde el año 2024 se estableció una ruta de actividades para conmemorar el natalicio número cien del Nobel colombiano, que se celebrará el 6 de marzo de 2027. Los esfuerzos para difundir su legado incluyen una novela póstuma, una serie, un festival, un archivo personal y más de un centro cultural.
El 6 de marzo de 2027 se cumplirá un siglo del nacimiento de Gabriel García Márquez. Ampliamente reconocido por su labor como novelista —en especial por la que muchos consideran su obra cumbre, Cien años de soledad—, el autor colombiano fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1982.
No obstante que se trata de uno de los escritores más influyentes del siglo XX, existen otros aspectos de su obra y de su vida que no por menos visibles resultan menos relevantes: Gabriel José de la Concordia García Márquez fue también un periodista riguroso, ético y creativo, un incansable promotor de talleres literarios y periodísticos, un viajero constante e incluso un hábil mediador en conflictos internacionales.
Bajo el lema “Gabo de 10 a 100”, la Fundación Gabo y el Ministerio de las Culturas de Colombia establecieron en 2024 una ruta de actividades que verá su punto máximo el 6 de marzo del año entrante. Estas páginas hacen un recuento de algunas de las iniciativas que, desde diferentes espacios, se han emprendido para celebrar su vida y obra.
LA NOVELA PÓSTUMA
El 6 de marzo de 2024, en sincronía con la fecha de nacimiento del escritor, se publicó En agosto nos vemos, novela que reescribió al menos cinco veces y que no llegó a publicar en vida. Si bien en algún momento García Márquez expresó su deseo de que las distintas versiones del manuscrito fueran destruidas, los borradores permanecieron en el archivo del autor.
El libro cuenta la historia de Ana Magdalena Bach, mujer que cada 16 de agosto emprende una rutina sagrada: cada año, en el aniversario de la muerte de su madre, toma el mismo hotel, el mismo taxi y compra un ramo de gladiolos para dejarlos como ofrenda en la tumba materna. A sus cuarenta y seis años y con un matrimonio estable, nada parecía capaz de alterar su equilibrio, hasta que una aventura inesperada en la isla lo cambia todo. Al año siguiente, cargada de una nueva verdad, Ana Magdalena regresa al cementerio para confesarle su secreto a los restos de su madre, esperando ansiosa, entre el cielo y la naturaleza, una señal que dé el visto bueno a una libertad recién descubierta.
La novela, que apenas rebasa el centenar de páginas, ha sido publicada con un prólogo en donde los hijos del escritor —Rodrigo y Gonzalo García Barcha— explican por qué, en contra de lo expresado por su padre, decidieron dar el libro a imprenta, muy en consonancia con la historia narrada en la novela, en donde la protagonista concluye que tiene elementos suficientes para tomar decisiones sobre el legado de su madre, aun cuando estas se aparten de lo que ella dispuso en vida.
En agosto nos vemos incluye, además, un epílogo de Cristóbal Pera, en su momento editor de Gabo. A pesar de su brevedad, la novela contiene valiosas lecciones sobre el arte de narrar y aporta nuevas claves sobre la particular visión del mundo que permitió a García Márquez forjar un monumental legado periodístico y literario.

LEY DE HONORES
Los legisladores colombianos tramitan el Proyecto de Ley 441/2025C para aprobar una ley de honores por medio de la cual esa nación sudamericana se vincula a la conmemoración del aniversario de Gabo. La iniciativa busca promover su legado literario mediante actividades que reconozcan su influencia cultural y su impacto mundial, al tiempo que fomenta la inversión y el turismo en regiones que resultaron clave en la vida y obra del personaje, como Aracataca (su pueblo natal), Zipaquirá (municipio en donde cursó el bachillerato) y Bogotá (donde hizo estudios de Derecho y ejerció el periodismo).
Esta propuesta tiene su antecedente en 2014 cuando, tras la muerte del autor, el Congreso de Colombia promulgó la ley 1714 que, entre otros aspectos, autoriza a incluir la imagen del escritor y periodista en monedas y billetes, como el de 50 mil pesos colombianos, que lo muestra en el momento de recibir el Premio Nobel.
La ley 1714 también impulsó la creación del Centro Gabo, ubicado en Cartagena. Gestionado por la Fundación Gabo, es un espacio dedicado a preservar, investigar y divulgar la vida y obra del Nobel colombiano. Más que un museo, se trata de un centro cultural y de experiencias enfocado en promover la lectura, el periodismo, la ética y el pensamiento creativo en niños, jóvenes y ciudadanos, con proyección universal.
Mención aparte merece el club de lectura Los Peregrinos, creado en 2022 por la Fundación Gabo y el Banco de la República, que ha dedicado sesiones a la lectura y análisis de obras clave como Doce cuentos peregrinos, Los funerales de la Mamá Grande, la ya mencionada En agosto nos vemos, El amor en los tiempos del cólera y Cien años de soledad, bajo la conducción de Orlando Oliveros Acosta, periodista cultural y escritor.
CIEN AÑOS DE SOLEDAD, LA SERIE
En diciembre de 2024 se estrenó en Netflix una serie producida por completo en español, cuya primera temporada abarca ocho episodios, y que recrea en lenguaje audiovisual la historia narrada en la más emblemática novela del Nobel colombiano.
Según distintas fuentes, el presupuesto para filmar esta primera parte fue cercano a los 50 millones de dólares. Para recrear el mítico Macondo se construyó un set de 52 hectáreas, se plantaron 16 mil ejemplares de vegetación local y se confeccionaron más de 40 mil prendas de vestuario en 35 talleres diferentes. El impacto humano y económico también es notable: se evaluaron a 10 mil aspirantes en el proceso de audiciones y la serie generó una inversión de 225 mil millones de pesos en Colombia, logrando un éxito inmediato con 3.6 millones de visualizaciones en su primera semana de estreno a nivel global.
Se ha dicho que García Márquez se negó muchas veces a autorizar los derechos para que su novela más conocida fuese adaptada al cine. No obstante, también es bien sabido que una de sus preocupaciones principales al respecto era la dificultad de desarrollar un trabajo lo suficientemente extenso como para transmitir la esencia del libro, lo que ahora es posible con el formato de serie.
El estreno de la segunda temporada, que se prevé comprenda otros ocho capítulos, está programado para agosto de este año.
EL ÁRBOL GABO
Se trata de una matriz conceptual, creada por la Fundación Gabo, en la que se clasifican las diversas facetas que componen la vida, obra y legado de García Márquez. Este árbol se puede consultar en línea en la página de la fundación (https://gabo10a100.fundaciongabo.org/), y cuenta con cinco ramas principales a partir de las cuales se articula este conocimiento en torno al autor colombiano: Historia personal; Gabo investigador, creador y contador de historias; Gabo educador; Gabo ciudadano, y Gabo emprendedor.
Entre los testimonios de personalidades destacadas de la cultura contemporánea disponibles en esta iniciativa, puede mencionarse a Juan Manuel Santos, expresidente de Colombia, premio Nobel de la Paz y amigo de Gabo, quien dedica su mensaje a exponer por qué, desde su perspectiva, los presidentes y políticos del mundo deberían leer más la obra garciamarquiana. También es posible consultar testimonios del periodista Jaime Abello Banfi, amigo cercano de Gabo y director de la Fundación Gabo, del cantautor Carlos Vives y del novelista Juan Gabriel Vázquez.
FESTIVAL GABO
Considerado el encuentro más importante de periodismo, ciudadanía y cultura de Iberoamérica, cada año se celebra en Bogotá el Festival Gabo, que busca promover un periodismo ético, riguroso y creativo que sirva como bien público para la sociedad. El festival reúne anualmente a más de 150 invitados internacionales de diversos continentes para reflexionar sobre los desafíos de la narrativa contemporánea y la libertad de expresión.
La programación del evento destaca por su diversidad: ofrece más de cien actividades gratuitas que incluyen talleres especializados, clases magistrales, charlas y conversatorios sobre temas como inteligencia artificial, periodismo de investigación y diversidad cultural. Además de los espacios formativos, integra expresiones artísticas como proyecciones de cine documental, conciertos y exposiciones en bibliotecas públicas y centros culturales.

Una de las actividades centrales es la entrega del Premio Gabo, galardón que reconoce los mejores trabajos periodísticos de la región en categorías como Texto, Imagen, Cobertura e Innovación. Este reconocimiento celebra la excelencia y la innovación en el oficio, premiando a profesionales que destacan por su integridad y compromiso con la verdad.
En ediciones recientes, bajo lemas como “Vernos de cerca”, el festival ha hecho hincapié en la importancia de fortalecer el vínculo entre los periodistas y sus audiencias para combatir la desinformación.
EL ARCHIVO PERSONAL
Digitalizado en su mayoría, el archivo personal del escritor, integrado por más de 27 mil documentos, permite apreciar sus procedimientos de trabajo, en especial el conjunto de herramientas que nombraba “carpintería narrativa”.
Disponible en el Harry Ramson Center de la Universidad de Texas en Austin, el acervo se conserva junto a documentos de otros autores notables del siglo XX, como Jorge Luis Borges, William Faulkner, Ernest Hemingway y James Joyce, todos ellos influyentes en el trabajo de García Márquez. Allí se encuentran también archivos y correspondencia de Samuel Beckett, J. M. Coetzee, T. S. Eliot, Doris Lessing, Isaac Bashevis Singer, John Steinbeck y W. B. Yeats, además de archivos de autores hispanohablantes como Julio Cortázar, Gabriela Mistral, José Revueltas y María Luisa Puga.
El archivo documenta una trayectoria de más de cincuenta años de intensa producción literaria y periodística. El material de García Márquez llegó al Centro Ransom en forma de 79 cajas de documentos, 15 cajas de gran tamaño, tres carpetas grandes y 67 disquetes de computadora.
Las cajas incluían manuscritos originales de diez libros, borradores de obras publicadas e inéditas, 40 álbumes de fotografías, libros de recortes, más de dos mil piezas de correspondencia, cuadernos, guiones, archivos electrónicos, pasaportes, ejemplares con correcciones e incluso las máquinas de escribir y las computadoras que el novelista usó para crear algunas de sus obras. Muchos de estos documentos están disponibles en línea en forma gratuita en la página de la institución (www.hrc.utexas.edu).
Entre otros materiales, este vasto archivo incluye fichas sobre la vida y costumbres de Simón Bolívar usadas por García Márquez para escribir El general en su laberinto; dos cuadernos con notas escritas a mano para la redacción de Noticia de un secuestro; decenas de borradores numerados de novelas como Memoria de mis putas tristes, Del amor y otros demonios, El amor en los tiempos del cólera y Crónica de una muerte anunciada; galeras de El Otoño del patriarca, y una copia al carbón y una fotocopia de los originales de Cien años de soledad, ambas con las mismas correcciones ligeras marcadas por el autor. Debido a que al principio de su carrera García Márquez destruyó la mayoría de sus borradores, las obras más antiguas contienen una menor cantidad de material en comparación con obras posteriores.
Hay asimismo borradores y manuscritos de La aventura de Miguel Littín clandestino en Chile y de En agosto nos vemos, incluyendo la versión final que se envió en 2004 a Carmen Balcells, su agente literaria, así como engargolados con notas que servirían de base al novelista para escribir sus memorias, tituladas Vivir para contarla. Debido a las precisiones que hace respecto a su forma de trabajar, pero también a sus reflexiones acerca de los intrincados mecanismos de la memoria, los borradores de este libro resultan un magnífico punto de entrada para explorar el archivo.
CASA-ESTUDIO CIEN AÑOS DE SOLEDAD
Situada al suroccidente de la Ciudad de México, esta propiedad fue el refugio donde García Márquez dio vida a su creación más emblemática. Como recordaba el propio autor, mientras escribía Cien años de soledad, sus hijos Rodrigo, de seis años, y Gonzalo, de tres, tuvieron en esa casa “un buen jardín para jugar mientras no fueron a la escuela”.
A partir de febrero de 2020, tras su donación a la Fundación para las Letras Mexicanas, el inmueble se transformó en un dinámico núcleo de fomento literario. Bajo la guía de Juan Villoro en la dirección de proyectos, la Casa Estudio ha impulsado un sólido programa de divulgación literaria mediante sus plataformas digitales.
Esta iniciativa ofrece talleres, mesas de diálogo y ciclos de conferencias centrados en el análisis y la difusión de la literatura mexicana, hispanoamericana y universal. Si bien las sesiones se emiten en directo, el acervo completo permanece disponible para audiencias globales en el canal de YouTube de la institución (https://www.youtube.com/@CasaEstudioCien).

X: @vicente_alfonso