(Cortesía)
Según la Real Academia Española (RAE), “resiliencia” es la “capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o una situación adversa” y es la palabra ideal para definir a la cantautora colombiana Grace Salazar, quien ha salido avante de diversos desafíos de vida: su segundo hijo, Jake, es un milagro, ya que tenía un 5 % de probabilidades de supervivencia según los médicos; ella ha librado una batalla silenciosa contra la neuralgia del trigémino atípica, el síndrome de Ehlers-Danlos (hipermovilidad física) y varios corazones rotos, motivada por su pasión por la música.
Conocida artísticamente como “Grace de Gier”, comenzó a cantar en bares a los 16 años acompañada por su hermano, debido a que ella aún era menor de edad. Ahí conoció al músico Edgar Grimaldos, con quien en un futuro formaría una alianza musical.

Aunque los comentarios hacia su talento vocal eran positivos, Grace no se enfocó de lleno en dicha industria. Se fue a Panamá, donde hizo un par de proyectos relacionados. No fue hasta 2018 cuando su vida dio un giro de 360° y se cuestionó cómo estaba forjando su camino.
Su hijo Jake se antepuso a las pocas probabilidades de vida que le daban los doctores, por lo que para ella, además de una experiencia milagrosa, fue un “renacer”.
“Es una oportunidad en la que uno se da cuenta de que la vida se puede ir en cualquier momento. Es algo un poquito difícil de decir, pero la muerte puede estar en cualquier momento”, compartió en entrevista exclusiva a El Siglo de Torreón vía telefónica desde Países Bajos, donde reside desde hace años.
“Entonces, ¿por qué no aprovechar lo que yo amo todavía? Ahí fue cuando yo pensé: ‘Yo tengo que volver a la música’”.
Entre 2019 y 2020 redireccionó su andar hacia la música y ni la pandemia por COVID-19 la detuvo.
“Tengo que hacer lo que yo amo porque no puedo simplemente quedarme en la casa esperando que la vida me llene de motivos cuando los motivos están y uno tiene que cogerlos”.
Desde entonces ingresó al sector musical para darle un toque distintivo de sonido indie rock-pop junto a Edgar.

Eligió dichos géneros debido a que es “superfan de lo que es el rock, la indie música, el pop también me encanta. Desde muy pequeñita en la casa crecimos con toda esta música; en inglés y en español de México escuchábamos a Caifanes y Café Tacvba. En nuestra adolescencia tuve muchas influencias de rock, rock en español y siempre ha sido mi pasión realmente. Entonces yo no me vería tampoco cantando otro género que realmente no me apasiona”.

Con un repertorio en español (su primer álbum titulado Mágico está grabado todo en español), pero también en inglés (debido a que se percató de que tenía oyentes de todas partes del mundo y siempre la cuestionaban sobre el significado de la letra de sus canciones), Grace se ha posicionado como una artista independiente destacada, un ave fénix que no solo renace de las cenizas, sino que las convierte en arte.
La admiradora del músico estadounidense Axl Rose confesó que terminó viviendo en Países Bajos por amor desde hace 17 años.
“Antes de conocer a mi esposo, yo vivía decepcionada, yo me sentía como novia fea, porque si no me ponían los cuernos, se enamoraban de otra que no fuera yo. A mí me iba supermal en el amor. O sea, mi máxima relación fue como de seis-siete meses también con un holandés que me partió el corazón; más de una canción que he escrito de desamor ha sido para él. Ahorita yo obviamente no siento nada, pero en ese momento las había escrito para él. Me iba muy, muy mal, entonces ya llegó mi esposo y llevamos prácticamente ya casi 15 años de casados y por ello me vine para acá”.
Pero un “corazón roto” no es el único dolor que ha padecido. Reconoció que vivir con la “enfermedad suicida”, como se le conoce a la neuralgia del trigémino atípica y el síndrome de Ehlers-Danlos (hipermovilidad física), ha hecho que las actividades artísticas se compliquen, pero no que sean imposibles.
Recientemente lanzó junto a Grimaldos el video de su nuevo sencillo Done, grabado en Francia.

“El videoclip fue un poco difícil grabarlo por la cuestión de que yo no podía estar mucho tiempo de pie. Sin embargo, se logró la idea de tener un videoclip acorde a la canción y, afortunadamente, salió como lo teníamos planeado”.
Asimismo, su maternidad es su principal fuente de inspiración en su proceso creativo. A su primogénito Dave le escribió You Make Me Feel y a Jake Dame tu mano.
Precisamente por este último tiene una promesa pendiente en México: agradecer a la Virgen de Guadalupe, tras una cadena de oración que salvó la vida de Jake.
“A mí siempre me ha encantado México. Yo creo que Colombia y México son como los primitos que se llevan bien. Incluso en el Mundial, cuando México tenía que jugar, uno era todo por México: ‘Vamos, México, vamos, México’. Y México iba por Colombia. Yo con los mexicanos me la llevo superbién”.
Antes de colgar el teléfono, Grace exhortó a todos a seguir sus sueños sin esperar a que sea “el momento” indicado y les recordó a todos que los “gigantes comenzaron también alguna vez así como independientes”, por lo que no duden en apoyar a quienes no sean tan conocidos.
¿Sabías que… Grace domina el inglés y también habla holandés?