Guatemala termina convenio con médicos cubanos; los sustituirán por personal nacional
Durante más de dos décadas, comunidades retiradas de ciudades en Guatemala se acostumbraron a recibir atención médica de brigadas extranjeras.
Esto en puestos de salud rurales y zonas con altos índices de pobreza, la presencia de doctores y enfermeras cubanas formó parte de la vida cotidiana, especialmente en regiones donde el acceso a servicios básicos ha sido limitado.
Ese esquema está por terminar, el gobierno de Guatemala informó que puso fin al convenio que permitía a médicos cubanos trabajar en el país desde 1998, un acuerdo que nació tras el impacto del huracán Mitch y que se mantuvo vigente durante 27 años, la Cancillería confirmó a la agencia AFP que notificó a la embajada de Cuba la decisión del Ministerio de Salud de “no renovar” el acuerdo de cooperación.
Guatemala finalizaconvenio con médicos cubanos
De acuerdo con la información oficial, los servicios del personal médico cubano “han alcanzado su término o finalizará” conforme a un calendario previamente definido, la salida no será inmediata ni simultánea, ya que el relevo se realizará de manera gradual en los distintos puntos donde actualmente operan las brigadas.
El Ministerio de Salud precisó que los profesionales cubanos serán sustituidos de forma escalonada por “recurso humano nacional”, aunque no se estableció una fecha concreta para completar el proceso, el personal extranjero estaba integrado por especialistas en oftalmología, pediatría, epidemiología y medicina interna, distribuidos en 16 de los 22 departamentos del país.
Hasta el año pasado, Cuba mantenía desplegados a unos 24 mil médicos y enfermeras en 56 países como parte de su estrategia de cooperación internacional, modelo criticado por Estados Unidos, que lo considera un intento del gobierno cubano por mejorar su imagen alrededor del mundo.
En el caso de Guatemala, el programa llegó a contar con 412 trabajadores de la salud, donde su labor fue respaldada por organizaciones humanitarias, indígenas, campesinas y sociales, que valoraban su presencia en las zonas más vulnerables del país.