El gobierno de Estados Unidos argumentó el jueves que la guerra en Irán ya finalizó debido al alto fuego que comenzó a principios de abril, una interpretación que le permitiría a la Casa Blanca evitar la necesidad de solicitar la aprobación del Congreso.
La declaración refuerza el argumento que expuso horas ante el secretario de Defensa, Pete Hegseth, durante su testimonio ante el Senado, donde afirmó que el alto el fuego prácticamente suspendió la guerra. Bajo esa lógica, el gobierno aún no habría cumplido el requisito que establece una ley de 1973, de buscar la aprobación formal del Congreso para una acción militar que se extenderá más allá de 60 días.
Un alto funcionario del gobierno, que habló bajo condición de anonimato a fin de abordar la postura del gobierno, dijo que, a efectos de esa ley, "las hostilidades que comenzaron el sábado 28 de febrero han terminado". El funcionario indicó que las fuerzas armadas de Estados Unidos e Irán no han intercambiado disparos desde el alto el fuego de dos semanas que comenzó el 7 de abril.
Aunque el alto el fuego ya ha sido prorrogado, Irán mantiene su control sobre el estrecho de Ormuz, y la Marina de Estados Unidos mantiene un bloqueo para impedir que los buques petroleros iraníes salgan a mar abierto.
En virtud de la Resolución de Poderes de Guerra, la ley que buscó limitar las facultades militares de un presidente, el mandatario Donald Trump tenía hasta el viernes para solicitar la autorización del Congreso o poner fin a los combates. La ley también permite al gobierno ampliar ese plazo por 30 días.