Habitantes de Bolívar no están de acuerdo con que vacíen aguas residuales en su comunidad
Mientras que para las autoridades la solución al problema que se tienen con el drenaje en algunas colonias de la ciudad de San Pedro es conducir el agua negra hacía el cárcamo en el ejido Bolívar, los habitantes de esa comunidad no están de acuerdo y advirtieron que buscarán que se elimine ese cárcamo.
Manifestaron que su molestia también es porque las autoridades municipales no los tomaron en cuenta para aumentar el volumen de aguas negras a ese punto, puesto que el comisariado ejidal a quien identificaron como Juan Robles fue quien hizo el convenio con el municipio sin consultar a nadie, pero el acuerdo era que solo se recibiría el agua de El Chamizal y otras dos o tres colonias, así como de la Zona Industrial que en ese tiempo solo había dos empresas.
Insistieron que no están de acuerdo que también conecten el drenaje de la colonias La Trinidad, Barrio de Saltillo, entre otros, ya que les dicen que se descargará el drenaje de unas seis sectores, el cual puede elevar drásticamente el volumen del agua pestilente que llegue y por lo tanto los olores serán “por demás insoportables”.
Dijeron que, no son 30 años que se colocó el cárcamo, son unos 15 años aproximadamente, además las condiciones de su comunidad ya cambiaron, por que las viviendas ya están a un lado del enorme y verdoso charco, ya que dicen que lo único que hicieron fue vaciar el agua residual hacía “La Vega” o riachuelo, el cual en ese tiempo quedaba a lo lejos, pero reiteraron que por el crecimiento del ejido, el cárcamo quedó dentro de núcleo poblacional.
Consideraron que la obra la hicieron al “ahí se va” puesto que solo pusieron un tramo de 600 metros de tubería de un diámetro de unas 8 pulgadas, para conducir el agua, pero el sistema de bombeo es obsoleto, incluso la caseta que se construyó está “ladeada” por las cuarteaduras que presenta y la tubería ya está “carcomida”, por lo que insistieron que al duplicar el volumen del líquido y con un equipo viejo, se corre el riesgo de que el charco “brinque” el bordo e inunde las viviendas que están a pocos metros.
Denunciaron que además en todos estos años no se ha implementado alguna estrategia sanitaria, nunca han colocado al menos abate para disminuir la gran presencia de mosquitos que hay, pese a que ha habido casos de dengue.
“Es insoportable el olor, desde que viene entrando al rancho huele bien feo y eso que ya estamos curtidos con el olor, y en tiempo de calor está peor y luego nomás viera tanto moyotal que hay, pero no son mosquitos, son moscotes y las moscotas, también igual de grandotas, de esas verdes, de esas moscas panteoneras”, dijo una de las señoras.
Iván es uno de los pobladores que, se ha encargado de entregar oficios a la Presidencia Municipal para exponer la inconformidad de todos y compartió que, platicó con el contratista encargado de la obra y le preguntó que si contaba con los permisos del ejido para meter esa nueva tubería y le contestó que si, que contaban con todos los requerimientos, lo cual afirmó es falso.
Insistió que es una obra mal planeada, puesto que solo es un enorme charco, además de que el equipo de bombeo ya esta obsoleto, no hay un tratamiento del agua residual y repitió que se está convirtiendo en un gran problema, una molestia para los aproximadamente 700 habitantes que hay en comunidad.
Expuso que, la intención de todos es aprovechar lo que está pasando para pedir a las autoridades que se reubique a otro lado el cárcamo o laguna de oxidación. Ayer por la tarde tenían concertada una reunión en el salón ejidal para acordar las acciones que tomarán e invitaron a la presidenta Brenda Güereca, pero dijeron que lo más probable es que no asistiría.