IA
El arranque del Mundial de Futbol ha despertado una efervescencia creciente entre los estudiantes de La Laguna, aunque el impacto en la asistencia escolar ha sido mínimo. Rodolfo Silva Esparza, representante de la Asociación Nacional de Escuelas Particulares, explicó que el primer partido de la Selección Mexicana se vivió con entusiasmo en los colegios, pero sin que ello significara un ausentismo generalizado.
“Sí tuvimos algunos reportes de escuelas que ya habían programado suspender actividades, pero en aquellas donde se instalaron pantallas o se dio la facilidad para ver el partido, la asistencia fue del 90 al 95 por ciento”, señaló. La estrategia de integrar el evento deportivo a la jornada escolar permitió que los alumnos disfrutaran del encuentro sin dejar de lado la continuidad académica.
Silva Esparza reconoció que, conforme se acercaba la hora del partido, algunas familias optaron por recoger a sus hijos para reunirse en casa y vivir la experiencia en comunidad. Sin embargo, subrayó que los casos de ausencia se concentraron en planteles que previamente habían decidido suspender clases.
“El ausentismo fue mínimo y más bien programado”, puntualizó.
Ajustes para el segundo partido
De cara al segundo partido de México, programado para el jueves a las 19:00 horas, el representante de las escuelas particulares indicó que serán los planteles vespertinos y nocturnos los que deberán organizarse para ajustar sus horarios.
La expectativa es que la conexión emocional de los estudiantes con la Selección Nacional siga creciendo, lo que plantea un reto para las instituciones educativas, en cuanto a mantener el equilibrio entre la euforia futbolera y la responsabilidad académica.
Silva señaló que la experiencia del primer encuentro muestra que el Mundial puede convertirse en un espacio de convivencia escolar y familiar, más que en un obstáculo para la asistencia. La clave, explicó, está en la capacidad de las escuelas para adaptarse y ofrecer alternativas que permitan a los jóvenes vivir el entusiasmo deportivo sin perder continuidad en su formación.