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Consuelo de tontos

CARLOS LORET DE MOLA

El régimen está haciendo una apuesta torpe: quiere ganar tiempo ante Trump, protegiendo a los narcopolíticos de Morena, con la esperanza de que en las elecciones de noviembre el presidente pierda su mayoría en el Congreso y la actitud hacia México cambie.

No parece darse cuenta que en un Estados Unidos tan polarizado, hay dos cosas en las que están de acuerdo republicanos y demócratas: China y México.

Los que están en el poder y sus opositores comparten la percepción de que México es un narcoestado, que hay complicidad entre políticos de alto nivel y capos de la droga, que hay enormes porciones del territorio donde no manda el gobierno sino los cárteles, y que esta situación ha afectado gravemente a Estados Unidos por el extendido suministro de fentanilo que ha llegado a causar 100 mil muertes al año.

Trump y sus opositores están peleados por todo. No por el tema “narco-México”.

La prensa americana lo refleja. Una mirada a la última semana: “Las mujeres enfrentan a una creciente amenaza en la guerra de los cárteles”, puso como encabezado en su portada el New York Times el 1 de septiembre, el mismo día que la presidenta Sheinbaum presumió en su Segundo Informe de Gobierno que los feminicidios disminuyeron 36%. El reportaje lleva por título: “‘Esto es un nido de serpientes’: mujeres y niñas son blanco de la guerra del narco en Sinaloa”.

Este domingo, Los Angeles Times tituló en su portada: “Los aguacates fueron su salvación... y luego un fruto amargo”. Cuenta la historia de los aguacateros de Michoacán que tienen que crear y financiar grupos paramilitares para defenderse de los narcos porque el gobierno no les ayuda.

Dos periódicos sumamente influyentes, cuya línea editorial es duramente crítica del presidente Trump, publican sendos reportajes que le dan la razón a Trump en sus argumentos centrales contra México. Todas las señales están sobre la mesa.

Dejémoslo claro, para que una apuesta electoral no se vuelva consuelo de tontos.

Si Trump pierde su mayoría legislativa en noviembre de este año, no es arriesgado pronosticar que la política de Estados Unidos hacia México (incluyendo narcopolíticos) no va a cambiar. Primero, porque el Congreso tiene poco margen sobre este tema que descansa sobre todo en el Ejecutivo. Y segundo, porque la que sería nueva mayoría opositora está de acuerdo en el diagnóstico sobre México y las acciones de combate al crimen organizado.

Y si la esperanza del régimen morenista es patear el balón hasta que Trump deje la presidencia en el 2028, aplica la misma: si ganan los republicanos, es previsible que quien llegue mantenga -o incluso endurezca- las políticas de Trump sobre México; y si ganan los demócratas, quizá cambie la forma, pero no el fondo.

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