Homenaje póstumo a Roger von Gunten
Durante la tarde del pasado 15 de octubre de 2026, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) y la Secretaría de Cultura rindieron un homenaje póstumo al pintor y escultor Roger von Gunten, quien falleció en febrero del presente año.
Gunten nació en Zúrich, Suiza, en 1933 y hacia 1957 los paisajes, el color y la cultura de México lo llevaron a establecerse en el país, en el que más tarde se integró al movimiento de La Ruptura. En 1980 adquirió la nacionalidad mexicana y en 2014 se le concedió la Medalla Bellas Artes, máximo galardón en las artes plásticas que se otorga a través del INBAL.
En el homenaje, la directora general del INBAL, Alejandra de la Paz Nájera, afirmó: “Hoy nos reunimos para recordar y celebrar la figura de un artista fundamental de la modernidad artística de México: Roger von Gunten, quien consolidó a lo largo de décadas una rigurosa producción y un universo pictórico autónomo y genuino. Su obra está regida por la libertad romántica y la poética de la imaginación que desafía las lecturas lineales del espacio”.
De la Paz sostuvo que el legado del artista continuará en diálogo de las miradas del mundo, ya que su aportación “no fue solamente una ruptura formal, sino la apertura de las fronteras hacia un nuevo lenguaje visual”. Asimismo, resaltó que “para el INBAL el diálogo con la gran obra de Gunten ha sido histórico y permanente, al ser testigo y resguardo de su evolución”.

Por su parte, el hijo del artista, Ives von Gunten, agradeció que el INBAL, órgano de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, sea la casa que acoge el homenaje a su padre, un artista con una filosofía muy particular para solucionar los problemas de la vida.
“Él tenía un concepto que se llamaba X libre, y decía que, si pudiéramos dibujar la vida humana, veríamos una línea horizontal con responsabilidades, problemas y obligaciones, y una línea vertical con el ímpetu por vivir y por alcanzar la felicidad. Por sí solas ninguna se sostiene: la horizontal pesa demasiado para levantarse, y la vertical es demasiado etérea para mantenerse en pie. Sin embargo, si se juntan, se forma una X con brazos y piernas para encontrar su propio equilibrio y avanzar. Así avanzamos los humanos, sosteniéndonos un poco para dar el paso e ir solucionando”, explicó Gunten.

Para el poeta y escritor Homero Aridjis, la pintura de Roger von Gunten “es un itinerario de aquí y de allá, donde el artista se narra a sí mismo y es visto por nosotros en un amanecer con neblina, en una lluvia de primavera, en un paisaje con sortilegios, en una mirada en el monte, en fondos verdes, azules, rojos o amarillos y en la visión de la tierra”.
El gestor cultural Walter Boelsterly compartió algunos recuerdos de su amistad con el artista, el amor que le profesaba a México y resaltó que el homenaje, más que merecido, es justo, pues fue un artista que se entregó al país a través de su obra.
“Sus apuntes, sus dibujos y su ritmo de elaboración tan productivo fue muy importante dentro de su desarrollo pictórico. Recibió una cantidad enorme de premios y distinciones, pero lo que realmente le importaba era lograr la comunión y la simbiosis de geografía, biodiversidad, arte popular y arte formal. Como artista lo logró y nos dio una enseñanza brutal de cómo se hacían las cosas, además fue honesto y leal con él mismo y con su pintura”, subrayó Boelsterly.
En su turno la artista Coral Revueltas resaltó que las enseñanzas de la práctica docente de Gunten modificaron la percepción de los límites en varias generaciones de artistas y recordó que el Museo Nacional de la Estampa resguarda en su acervo 29 impresiones de Von Gunten.
“Se trata de un universo gráfico de impecable factura que abarca varios procesos técnicos que van desde el aguafuerte, la aguatinta, la litografía, la serigrafía hasta el heliograbado. Gunten nos dejó este universo donde el color orgánico es al mismo tiempo estético y político. Su memoria como artista y humanista habita en su obra. Sus pinturas, sus estampas y sus objetos son el triunfo definitivo de la potencia creativa sobre el poder”, expresó Revueltas.
La directora general del MAM, María del Sol Argüelles, concluyó: “Roger von Gunten dejó en varias generaciones de alumnos una huella enorme y eso afirma que su trabajo no termina con él, sino que permanece en su obra, pero también en las y los artistas que formó”.

DE LOS ÚLTIMOS ARTISTAS DE LA RUPTURA
“El paso a otro mundo, al que llamamos muerte, es una gentil brisa que corta lo pesado y eleva la luz que llevamos”, así es como Ives von Gunten despidió a su padre, el pintor y escultor de la generación de la Ruptura, Roger von Gunten, quien falleció la madrugada del 18 de febrero de 2026, en su casa en Tepoztlán, Morelos.
“Se fue en paz y tranquilo. De todo corazón, agradecemos a todos sus pensamientos para con él. Que el arte y la cultura sigan brindando armonía a quienes en él se miran”, añadió Ives en un mensaje que compartió a través del INBAL.
“Su obra influyó de manera significativa en las artes visuales de nuestro país y en diversas generaciones de artistas”, declaró por su cuenta el Instituto.

Pintor y escultor, Roger von Gunten habría cumplido 93 años el pasado 29 de marzo. En los últimos años se venía celebrando la vida y obra del artista con exposiciones como la que presentó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en 2023 para festejar su cumpleaños 90, o la muestra homenaje que se inauguró el pasado 29 de enero en el Museo de la Ciudad de Cuernavaca y que se pudo visitar hasta el día del cumpleaños del artista.
En torno a su legado, el artista registró más 120 exposiciones individuales y más de 200 muestras colectivas nacionales e internacionales. Sus obras, habitadas por paisajes y mujeres que conviven con extraños animales, plantas, flores exóticas, así como personajes fantásticos que surgen de lo que él denominaba “mitología personal”, se distinguen por el usoexpresivo del color (donde predominan el azul, verde y morado) y las tensiones entre lo real, lo imaginado, la interpretación subjetiva y la lírica del mundo.
“Considero el arte como un esplendor, una lucidez festiva. Ese aspecto de luminosidad y festivo me es muy importante. Usamos el color, la forma y la factura para hacer visible una imagen, esta imagen tiene una transformación, un esplendor”, es como el artista describió su obra en una entrevista que dio a El Universal en 2016.

En esa misma conversación, Roger von Gunten explicó que su arte no tenía intenciones de narrar hechos y que dejaba que el color formara las estructuras visuales cromáticas, pues su intención era “hacer algo sonoro, más bien musical, una estructura que no necesita definición, como la melodía”.
Y aunque el creador señaló que en su pintura hay mucha felicidad, no necesariamente el proceso creativo compartía ese mismo sentimiento: “uno sufre haciendo un cuadro”. En aquel entonces, el miembro de La Ruptura compartió una inquietud por el mundo y la sociedad que, si bien tiene 10 años de antigüedad, parece seguir vigente:
“Hoy en día me produce dolor el estado del mundo, el culto al poder bruto, al poder inconsciente que no tiene compromiso social, que simplemente es su naturaleza, el acumular más poder y más poder. Humanamente este poder es una miseria. Es una estructura piramidal, los niños (normalmente) quieren hacer cosas cuando grandes, pero hoy no quieren obedecer y quieren maltratar a los que están abajo… Es un mundo miserable el que se rige por un principio así. Este poder, este mal, no se puede combatir sino que hay que redimirlo, mostrar por qué es una miseria”.

La llegada de Roger von Gunten a México fue accidental e impulsada por el deseo de vivir una aventura: recorrer la carretera Panamericana hasta llegar a la Patagonia. Pero nuestro país lo cautivó de tal manera que en 1980 se nacionalizó y aquí continuó sus estudios en arte, vocación que heredó de su padre, y ya había estudiado en Zúrich, donde uno de sus profesores perteneció a la Bauhaus.
Su primera exposición la hizo en Suiza, en 1956. Ya en México, comenzó su trayectoria en la galería Antonio Souza, fue contemporáneo de Vicente Rojo, Manuel Felguérez, Lilia Carrillo, José Luis Cuevas y Arnaldo Coen. Su prolífica trayectoria lo llevó a ser miembro del Sistema Nacional de Creadores desde 1993.
Más allá de la pintura y escultura, Von Gunten hizo escenografías para teatro y ópera, ilustró libros y discos y hasta 2023 seguía siendo profesor de arte en talleres y cursos gratuitos que él gestionaba, aunque también fue profesor en la Universidad Iberoamericana y del Mexico City College. En 2019 se le dio el título Honoris Causa por la Universidad del Instituto Americano Cultural por su contribución a la cultura.

El fallecimiento de Von Gunten fue lamentado por diversas instituciones del país, como la Secretaría de Cultura, el Museo de Arte Moderno, el Museo Nacional de la Estampa, Cultura UNAM, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, así como por importantes creadores como el poeta Ernesto Lumbreras y Juan Rafael Coronel Rivera. v


Redacción S.N.