Ildefonso Guajardo advierte que el T-MEC exigirá cautela y diversificación
El exsecretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal, advirtió que los próximos dos años estarán marcados por un escenario de resistencia para los empresarios mexicanos, en el marco de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
La incertidumbre en torno a las negociaciones, sumada a la volatilidad financiera global, obliga a las compañías a prepararse para un periodo de cautela y diversificación.
Guajardo, quien encabezó la negociación del acuerdo durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, señaló que el país enfrenta riesgos derivados de su proporción deuda/PIB, que pasó de 56 a 60%.
“Lo que puede ser viable para Estados Unidos con un nivel de deuda de 120% del PIB, para México puede ser crítico. No tenemos la fortaleza institucional ni la predictibilidad en la conducción de la política pública”, subrayó.

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El economista recordó que la pandemia evidenció la fragilidad de las cadenas globales de suministro y la necesidad de fortalecer la resiliencia regional.
“El modelo del siglo XXI, basado en producir más barato en cualquier parte del mundo, ya no es sostenible. Hoy lo valioso es confiar en las fuentes de suministro dentro de nuestra área de influencia”, explicó.
En este sentido, destacó que el T-MEC ha impulsado la relocalización de plantas y componentes hacia América del Norte, lo que representa una oportunidad para regiones como Coahuila y La Laguna.
“La expansión natural de la industria en Coahuila tiene como siguiente punto de fortalecimiento a La Laguna. Esa diversificación va a estar porque tiene que estar”, afirmó.
Guajardo subrayó que, independientemente de quién gobierne en Estados Unidos, el conflicto con China seguirá siendo una constante que marcará la política comercial global. México, dijo, debe mantener su papel estratégico como socio confiable en América del Norte, cuidando sectores sensibles como la energía, la infraestructura y los datos estratégicos.
“Somos el socio comercial número uno de Estados Unidos. A pesar de los aranceles, nuestras exportaciones agrícolas y electrónicas siguen creciendo. El reto está en la manufactura, donde se renegociarán nuevas reglas de integración”, puntualizó.
El exsecretario advirtió que la incertidumbre en inversiones e industria inmobiliaria se prolongará al menos por 24 meses.
“Tenemos que estar preparados para aguantar esa presión. La buena noticia es que el T-MEC no se va a retirar; es un instrumento estratégico para la relación bilateral”, aseguró.
Entre las áreas de oportunidad, mencionó el sector farmacéutico y la posibilidad de desplazar producción hacia México para dar certidumbre a la oferta en América del Norte. También destacó el interés en nuevas industrias como semiconductores y energías limpias, que podrían consolidar la diversificación regional.