Impuestos ecológicos cumplen cuatro años y persiste incertidumbre en el sector industrial
Han transcurrido cuatro años desde la aprobación de los impuestos ecológicos en Durango y el debate sobre su aplicación y sus efectos continúa abierto. Pese a ajustes en las tarifas y a los amparos promovidos por algunas empresas, especialmente del sector extractivo, aún no existe claridad sobre cómo se definirá su futuro en la Ley de Ingresos. La falta de certezas mantiene en tensión a la industria, que espera que estos recursos se traduzcan en beneficios ambientales reales.
El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) en Gómez Palacio, Pedro Aguirre Martínez, señaló que aún falta claridad sobre la revisión más reciente de los llamados impuestos ecológicos en el Congreso local. Estos gravámenes estatales continúan representando un desafío para las empresas de la región, pues se considera que se duplican con algunos impuestos federales.
Recordó que los impuestos ecológicos abarcan cuatro rubros principales y obligan a las empresas a empadronarse y realizar autodeclaraciones sobre sus emisiones y actividades contaminantes. Aunque en su segundo año se redujeron algunas tarifas, actualmente permanecen activos.
Aguirre Martínez explicó que el esquema funciona bajo la lógica de la autodeterminación, donde cada empresa debe calcular y reportar el monto que le corresponde.
“Definitivamente hay que revisar cómo salió el tema del presupuesto de ingresos con los diputados para este año, porque la Ley de Ingresos es la que va a determinar este asunto”, comentó.
El dirigente empresarial indicó que algunas compañías, principalmente del sector extractivo, han buscado amparos legales debido a que fueron las más impactadas por las tarifas y montos establecidos. Estas industrias, vinculadas a la explotación de recursos naturales, enfrentan mayores cargas fiscales por el nivel de contaminación que generan.
Además, la expectativa es que los recursos recaudados se traduzcan en proyectos de remediación y mejoras ambientales. Sin embargo, la falta de información clara sobre el destino de los recursos ha generado dudas en el sector.