Inflación presionada por transporte aéreo, lonches y taquitos
El cierre de 2025 trajo consigo un panorama mixto para los hogares mexicanos. Mientras algunos productos básicos como el huevo y el pollo registraron una disminución en sus precios, otros bienes y servicios de uso cotidiano, como el transporte aéreo, las loncherías, fondas, taquerías, torterías, el tomate verde y la vivienda propia, se convirtieron en los principales responsables de la presión inflacionaria que afecta directamente al consumo de las familias.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), que mide el cambio promedio en los precios de una canasta representativa de bienes y servicios, alcanzó en diciembre un nivel de 143.042 puntos, lo que significó un aumento mensual de 0.28 por ciento. Con este resultado, la inflación general anual se ubicó en 3.69 por ciento, cifra menor a la registrada en diciembre de 2024, cuando fue de 4.21 por ciento.
La inflación subyacente aumentó 0.41 por ciento mensual, con alzas de 0.33 por ciento en mercancías y 0.48 por ciento en servicios. En contraste, la inflación no subyacente disminuyó 0.16 por ciento mensual, gracias a la caída de 0.66 por ciento en productos agropecuarios, aunque los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno crecieron 0.24 por ciento.
El aumento en los precios de alimentos preparados en pequeños negocios como loncherías, fondas, taquerías y torterías, refleja un golpe directo al consumo popular. Estos espacios son parte esencial de la dieta diaria de millones de trabajadores y estudiantes, quienes recurren a ellos por su accesibilidad y rapidez. El encarecimiento de la vivienda propia también preocupa, pues representa un gasto fijo y de largo plazo que compromete la estabilidad financiera de las familias.
Por otro lado, el transporte aéreo, aunque no es un servicio de uso cotidiano para todos, sí afecta a sectores que dependen de la movilidad, como el turismo y los negocios regionales. El tomate verde, ingrediente básico de la cocina mexicana, se suma a la lista de productos que presionan el bolsillo.
La disminución en los precios del huevo y el pollo ofrece un respiro a los hogares, ya que ambos son pilares de la alimentación nacional. Sin embargo, este alivio resulta insuficiente frente a los incrementos en otros productos de consumo diario.
La inflación no se sintió igual en todo el país. Monclova registró una de las menores variaciones, con apenas 0.05 por ciento. Saltillo se colocó entre las ciudades con mayor variación, con 0.46 por ciento. Durango destacó entre las entidades con el mayor incremento, con 0.53 por ciento.
El cierre de 2025 muestra que, aunque la inflación anual se moderó respecto al año anterior, los aumentos en servicios y alimentos de consumo popular siguen siendo un desafío para los hogares mexicanos.