La influencer se encuentra vendiendo ropa sin uso.
La popular integrante de "Las Perdidas", Kimberly Irene, conocida artísticamente como Kimberly "La Más Preciosa", se encuentra nuevamente en el centro del debate digital. En esta ocasión, la controversia no surge por sus declaraciones habituales, sino por el lanzamiento de un emprendimiento personal que ha generado una fuerte reacción de rechazo entre sus seguidores: la venta de su ropa usada a precios considerados excesivos.
Kimberly La Más Preciosa, blanco de ataque por su nuevo emprendimiento
La influencer decidió realizar una limpieza de su clóset y poner a disposición del público diversas prendas que ha utilizado en eventos, videos y presentaciones. Sin embargo, al publicar la vestimenta, los usuarios de redes sociales no tardaron en manifestar su descontento. El punto principal de la queja reside en la disparidad entre el estado de las prendas y el costo asignado.
Muchos internautas señalaron que los precios no guardan relación con el valor de mercado de artículos de segunda mano, incluso tratándose de una figura pública. Las críticas apuntan a que algunas piezas presentan signos evidentes de uso o pertenecen a marcas de costo accesible, pero están siendo ofrecidas a precios similares o superiores a los de un artículo nuevo de lujo.
Los comentarios en Instagram han sido tajantes. Mientras algunos seguidores acusan a la creadora de contenido de "querer abusar" de la lealtad de sus fans, otros comparan su tienda con las de otras celebridades que suelen donar las ganancias a causas benéficas o manejar precios mucho más simbólicos.
“Ya está para hacer franela”, “Se ve bien utilizada ya”, “15 pesos y me estoy arriesgando” y “Ya se ve bien lavada”, son algunas de los comentarios que se pueden ver en los posteos de Instagram.
Esta situación se produce en un contexto donde Kimberly ha estado bajo el ojo público por su estilo de vida y sus finanzas personales tras su matrimonio. Para un sector de sus seguidores, este intento de vender su ropa responde a un serio problema económico.
Hasta el momento, la influencer ha mantenido una postura defensiva o indiferente ante los ataques, característica propia de su personalidad mediática.