Instituto Nacional de Psiquiatría resalta importancia de atender la salud mental materna
Durante el embarazo, las mujeres sufren cambios no sólo físicos y biológicos, sino emocionales y en sus actividades personales y profesionales. Estos cambios generan estrés, por lo que es importante atender la salud mental materna, con el fin de que las futuras mamás encuentren un equilibrio psicológico en esta etapa.
En el marco del Día Mundial de la Salud Mental Materna, la psicóloga clínica María Asunción Lara Cantú, del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (INPRFM), afirmó que el embarazo es un periodo intenso, lleno de cambios también a nivel de relación de pareja, laborales y de identidad para la mayoría de las mujeres; por ello, estas transformaciones pueden volverlas más vulnerables a desarrollar problemas de ansiedad o de depresión.
Además, explicó que durante el postparto “cuidar a un bebé representa un gran esfuerzo de adaptación, sobre todo en las madres primerizas porque tienen la tarea de asegurar la supervivencia física del bebé, que esté sano, y proveer estimulación para su desarrollo emocional y cognitivo. Por ello, la depresión en este periodo es una limitante significativa, ya que merma las capacidades físicas y emocionales necesarias para afrontar estas demandas”, explicó.
La especialista comentó que algunas de las causas de depresión en esta etapa pueden ser un embarazo no deseado; una mamá con una historia previa de depresión en su vida o en un embarazo previo; y la carencia de apoyo social, es decir, que esté sola o tenga problemas maritales.
En cualquiera de los casos, añadió Lara Cantú, una mamá necesita apoyo físico y emocional durante todo el periodo posparto, pues el respaldo del entorno cercano —pareja, familiares y amistades— facilita la crianza y se consolida como un factor de protección fundamental frente a posibles trastornos emocionales.
El Día Mundial de la Salud Mental Materna se celebra el primer miércoles de mayo para sensibilizar sobre el cuidado psicológico que pueden requerir las futuras madres. En el mundo, la depresión afecta a entre 2 y 21 por ciento de las mujeres durante el embarazo, mientras que en la depresión posparto, la proporción es de entre 10 y 15 por ciento. En el caso de México, afecta a 9 por ciento de las mujeres en el primer caso y 13 por ciento en el posparto.
La también doctora en Ciencias de la Salud y Maestra en Psicología Clínica señaló que hay creencias o estereotipos que pueden afectar más a una mujer que vive con tristeza o depresión posparto, por ejemplo, la idea de que una mamá debe ser feliz por el simple hecho de serlo. Sin embargo, “cuando una madre presenta este cuadro, suele experimentar la sensación de no cumplir con su rol o de ser insuficiente, lo que incrementa su ansiedad. Por ello, debemos estar alerta para brindarles apoyo”, añadió.