Isaiah Berlin. Imagen: Henry Hardy
En estos tiempos de polarización política, la obra de Isaiah Berlin, escéptica y pragmática, nos puede ayudar a que tomemos posturas moderadas de los acontecimientos sociales, económicos y políticos. Nacido en Riga, Letonia, en 1909, este historiadorde las ideas y pensador polifacético abarca desde la sociología hasta la filosofía analítica. Es catalogado como uno de losdoctrinarios más relevantes del siglo XX. Su legado humanista se fortaleció con el arribo de las democracias liberales a las esferas occidentales, que surgieron, en su mayoría, posterior a la Segunda Guerra Mundial.
Isaiah Berlin promueve un pensamiento que remite a la importancia de rehuir lo inhumano y optar en todo momento por la tolerancia y el pluralismo de valores. Asimismo, asegura que la esencia de la libertad consiste principalmente en la capacidad que posee elindividuo de escoger lo que considere pertinente para sus planes de vida; sin coerción, sin presiones, sin verse engullido por un Estado autoritario que determine su día a día. Y lo más importante: que ninguna acción posee un carácter tan privado como el no obstaculizar las actividades cotidianas de los otros.

TRAYECTORIA
En su infancia, cuando Letonia formaba parte del Imperio Ruso, fue testigo en primera persona de las atrocidades de la Revolución Bolchevique que depuso al régimen zarista. En 1921, como consecuencia del enfrentamiento armado, la acaudalada familia Berlin,temiendo por su integridad debido a su religión judía, se exilió en Londres, donde más tarde se volverían ciudadanos británicos. Más tarde, Isaiah Berlin se matriculó como estudiante de filosofía en la Universidad de Oxford, misma en la que llegaría a ser catedrático hasta su muerte en 1997.
Durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, hizo una pausa en sus clases para colaborar dentro la Organización Sionista en Estados Unidos. Al mismo tiempo, fue partícipe e ideólogo del naciente Estado Judío de Israel. A la conclusión del conflicto bélico, el filósofo retornó a su amada cátedra.
Fue divulgador de ideas libertarias en diversos programas de la BBC, como An Introduction of Philosophy (Una introducción de la filosofía), conducido por Bryan Magee, o Origins of Cultural History (Orígenes de la historia cultural). De igual forma, es recordado enLatinoamérica por ser colaborador recurrente en los años ochenta de la Revista Vuelta, dirigida por Octavio Paz. Por otra parte, en 1957, la Reina Isabel II lo condecoró como Sir, el reconocimiento más importante que pueda recibir un ciudadano británico.

SUS REFERENCIAS Y PENSAMIENTO
Isaiah Berlin se inspiró principalmente en el pensador de realismo político Nicolás Maquiavelo, así como en teóricos de la Ilustración y el Romanticismo. También desempolvó a intelectuales e historiadores menos reconocidos, como Joseph de Maistre, Benjamin Constant, Giambattista Vico, Claude Helvétius o Nicolás de Condorcet, además de influir en pensadores contemporáneos como el catedrático de Harvard John Rawls o el británico Bernard Williams.
Se distinguió por ser un feroz crítico del materialismo histórico de Karl Marx y de los regímenes comunistas, debido en gran medida al control férreo que estos Estados imponían sobre la vida cotidiana de sus ciudadanos. De igual forma, se mantenía escéptico de las revoluciones socialistas —las cuales consideraba inevitables y fruto de la acción de las masas— en donde se posicionaban en las esferas de poder héroes redentores, carismáticos y “casi sobrehumanos” como Lenin, Stalin, Kim Il-sung o Fidel Castro, por mencionar algunos de los más significativos de su tiempo.
Sir Isaiah Berlin publicó alrededor de treinta libros entre textos teóricos, ensayos y recopilaciones póstumas. Sus obras más reconocidas son El erizo y el zorro (1953), Cuatro ensayos sobre la libertad (1969), Las raíces del Romanticismo (1965), Contra la corriente (1979), Pensadores rusos (1978) o el magno libro biográfico Isaiah Berlin: su vida (1998), escrito por su alumno, el político del Partido Liberal canadiense Michael Ignatieff, aunque el más trascendente fue Dos conceptos de libertad (1958). En este último plantea hasta dónde puede llegar la intimidad y en dónde inicia el entorno público, espacio en el que podría existir lacoacción por parte del Estado.

PERSPECTIVAS SOBRE LA LIBERTAD
El catedrático de Oxford divide a la libertad en negativa y positiva. La primera marca la esencia del credo político auténticamente liberal, el de permitir que toda persona haga lo que desea sin restricción, siempre y cuando sus actos no interfieran en la esfera delos otros. En cuanto a la libertad positiva, recae en la capacidad de autocontrol del individuo para actuar responsablemente de acuerdo a sus intereses. Podría decirse que simplemente responde a la pregunta: ¿en qué espacio mando yo?
Isaiah Berlin considera la libertad como la irrestricta autonomía personal que debe gozar el ser humano en todos los ámbitos de su vida, incluido el aspecto económico. Las únicas ocasiones en que los Estados la obstruyan será en aras del bienestar social, la justicia y la equidad. Berlin recalcaba que a veces hay que disminuir la libertad de algunos para garantizar el derecho de los otros. Este principio debería imponerse sólo en reducidos casos. Ejemplos de ello son las restricciones en tiempos de guerra, crisis de seguridad nacional o emergencias sanitarias.
El teórico con el que más dialoga la obra de Isaiah Berlin es el pensador utilitarista John Stuart Mill, quien consideraba a la libertad como la única condición requerida para que los individuos pudieran desarrollarse sin excepción alguna. El catedrático de Oxford rechaza esa idea. La hipótesis de Berlin que se contrapone a Mill parte de que a pesar de la falta de libertades individuales que imperaba durante el régimen comunista de la Unión Soviética, artistas como el Premio Nobel Boris Pasternak o Anna Ajmatova—con quienes entabló amistad— continuaron desplegando su enorme talento, aunque la mayoría de sus obras fueron publicadas por editoriales extranjeras. A partir de estos ejemplos, Berlin pretendía demostrar que el genio individual podía seguir floreciendo incluso ante las condiciones más hostiles y antiliberales. En contraste, donde coincide con Mill es en la diferenciación del humano con el resto de los seres vivos, que consiste en el derecho a la libertad de razonar y elegir a plena voluntad cada una de sus acciones.
La impronta humanista de Sir Isaiah Berlin ha ido decreciendo con el transcurrir del nuevo milenio, sobre todo en las aulas latinoamericanas, hasta convertirse en un filósofo infravalorado, a pesar de que su doctrina e ideales libertarios resultan bastante contemporáneos.
En momentos donde los políticos populistas de todas las ideologías han debilitado a las democracias liberales y se han valido de discursos de resentimiento y de la tecnología para silenciar o deponer a sus opositores, el pensamiento moderado de Isaiah Berlin es fundamental para comprender los retos que afrontan las libertades individuales y las políticas económicas. De esta manera, nos invita a reflexionar acerca del derecho humano inalienable a defender las convicciones personales que consideremos pertinentes, siempre y cuando no afectemos ni vulneremos el espacio de los otros y, de igual forma, a alzar la voz cuando los Estados, sin fundamento legal, trastoquen la intimidad y privacidad de sus ciudadanos.
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