“La democracia es el arte y la ciencia de manejar el circo desde la jaula de los changos”.
H.L. MENCKEN, A MENCKEN CHRESTOMATHY
Una tormenta hizo que se colapsara el centro de la Ciudad de México este martes 27 de octubre por la noche, pero la situación empeoró por el cierre, incluso para peatones, del emblemático Paseo de la Reforma. “Los trabajadores tenemos que caminar más de un kilómetro adicional bajo la intensa lluvia para poder cruzar por los únicos dos lugares permitidos.. ¿No que primero los pobres?”, escribió en X el usuario @balmori.
El gobierno de Clara Brugada decidió nuevamente privatizar un espacio público para beneficio de una empresa, causando perjuicios a los miles que residen y trabajan en la zona. Aclaro interés: yo vivo en la colonia Juárez.
La alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, se deslindó en redes el mismo martes: “Paseo de la Reforma lleva horas convertido en un caos y nos informan que los cierres continuarán hasta el domingo. Miles de personas afectadas y, por supuesto, el gobierno de la ciudad ni siquiera tuvo la atención de avisarnos a las autoridades de la alcaldía.”.
Los vecinos de las colonias Cuauhtémoc y Juárez, y de otras adyacentes, hemos sido maltratados desde hace años por el gobierno capitalino.
En 2006 Andrés Manuel López Obrador cerró Reforma durante 46 días con la colaboración del gobierno de Alejandro Encinas. Se ha hecho cada vez más común que manifestantes de todo signo bloqueen por horas la avenida. Lo hace también el gobierno de la Ciudad de México con cualquier excusa. El 18 de octubre la cerró por la “marcha de los zombies”, el 25 por el “desfile de las catrinas”. Para la exhibición de Checo Pérez del 28, el cierre empezó el lunes 26 y el martes 27 se extendió a las calles aledañas. Los vecinos tenían que suplicar a los policías que les permitieran llegar a sus hogares. Este próximo sábado, el 31 de octubre, día de Halloween, el gobierno cerrará la avenida por “el gran desfile del día de muertos”, esa “tradición popular” que inventó la película Spectre del agente 007 en 2015.
El 27 de octubre Valeria Moy, directora del IMCO, publicó un artículo que señalaba que en la Ciudad de México se pierden al año 211 horas por persona en traslados, “casi nueve días completos”. Es casi el doble que el promedio de 111 horas del país. Pero el transporte público, que traslada al 40 por ciento de las personas, “carga con 57 por ciento del tiempo perdido. Quien viaja en camión, metro o Metrobús pierde 140 horas al año. Quien va en vehículo particular, 94”.
No sorprende. Los automovilistas pueden rodear los bloqueos que se extienden durante horas, pero los usuarios del Metrobús son bajados del transporte y obligados a caminar kilómetros bajo el sol o la lluvia. Me ha tocado ver cómo se da este injusto trato a personas con muletas y ancianos. Al gobierno del “Primero los pobres” le gusta cerrar avenidas para dañar a los pobres y beneficiar a los ricos.
En el caso de esta semana el propósito es político. La práctica ya la conocían los ciudadanos de la antigua Roma. Juvenal escribió en su “Sátira X”: “Desde que no tenemos a quien vender el voto., este pueblo ha perdido su interés por la política. ahora deja hacer y solo desea con avidez dos cosas: pan y juegos de circo”. Los gobiernos de la 4T han adoptado la lección. Repartir pan es obsoleto, pero el objetivo se logra con las tarjetas del Bienestar. El circo ya no requiere gladiadores: un concierto en el Zócalo o una exhibición de Cadillac en Reforma cumplen perfectamente el objetivo.
TADDEI Y MORENA
“Ahora hay una campaña de que Taddei era de Morena -dijo ayer la presidenta Sheinbaum--.
Ella entró al instituto electoral en el 2014”. Pero esta es una verdad a medias. Taddei trabajó en el INE en 2014, pero después regresó a Sonora, donde fue cercana a Morena. Fue electa por un Congreso morenista, el cual le dio los superpoderes que le permitieron otorgar contratos irregulares.
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