Julio Furch recuerda su época como pareja histórica de Quiñones: 'Era un jugadorazo'
Para la afición del futbol mexicano, sobre todo para las barras rojinegras de los Zorros, el recuerdo del histórico bicampeonato del Atlas sigue vigente, y con él, la memoria de una de las parejas ofensivas más letales de nuestro balompié: Julio Furch y Julián Quiñones.
"A mí, bueno, lo de Julián no me sorprende para nada. Yo ya lo conocía de primero de enfrentarlo en México y, bueno, después sí él termina llegando a Atlas, llega creo que seis meses después y terminamos jugando dos años juntos. Hicimos una buena dupla, conseguimos todo con Atlas".

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La directiva celeste mantiene firme su postura y exige una cifra superior a los 8 millones de dólares para dejar salir a su mediocampista estrellaEn una reciente charla con Mati Zúñez, en su podcast, el "Emperador" Julio Furch se echó un clavado en su baúl de los recuerdos para elogiar el talento de quien fuera su socio en el ataque tapatío.
El delantero argentino, reconocido por su paso por el futbol nacional, no escatimó en halagos para el hoy seleccionado mexicano, destacando que su capacidad para desequilibrar fue clave para los éxitos rojinegros.
"Es un jugadorazo. Tiene una calidad y una fuerza que a mí me ayudaba mucho, y yo a él. Yo hacía el trabajo sucio, de chocar, de peinar, de aguantarla; él, individualmente, resolvía las cosas", relató Furch.
"La Liga MX le quedaba chica"
Más allá de la química que mostraron en el campo, Furch reconoció que desde que compartieron vestidor en Guadalajara, era evidente que el potencial de Quiñones estaba destinado a trascender las fronteras del futbol mexicano.
Según el atacante, conforme avanzaba el tiempo, la dependencia del equipo hacia el talento de Quiñones se volvió innegable:
"En los últimos seis meses dependíamos de él, sabíamos que entraba a la cancha con mucha confianza. La liga le quedaba chica".
Esta proyección no se quedó solo en palabras, pues Quiñones confirmó su nivel al convertirse en pieza fundamental en el Club América y, posteriormente, al dar el salto al futbol internacional en Arabia Saudita, camino que Furch aplaudió como el paso natural para un jugador de su jerarquía.
Una dupla de época con los Zorros del Atlas
La conexión entre ambos delanteros no fue inmediata, pero una vez que se ajustaron, se convirtieron en el terror de las defensas en la Liga MX.
Furch enfatizó que su entendimiento no fue producto de la casualidad, sino del trabajo mutuo y el conocimiento que ya tenían el uno del otro desde sus enfrentamientos como rivales.
Hoy, aunque sus caminos tomaron rumbos distintos, la huella que dejaron en Atlas sigue siendo objeto de nostalgia para los seguidores de la Liga MX, quienes ven en aquella dupla el reflejo de una época dorada para el club rojinegro.
“Es un jugadorazo, tiene una calidad y una fuerza que a mí me ayudaba mucho, y yo lo ayudaba mucho a él también. Yo por ahí haciendo más el trabajo sucio, de chocar, de peinar, de aguantarla, y él individualmente hacía sus cosas”, finalizó.