Los deportistas suelen sufrir estiramientos bruscos, lesiones y traumatismos que afectan a sus fibras musculares, ligamentos y tendones. Las lesiones por sobreuso son provocadas por causas tan variadas como: movimientos repetitivos erróneos durante el entrenamiento, factores nutricionales, crecimiento, envejecimiento, desequilibrios entre la fuerza y la flexibilidad en ciertas articulaciones, factores anatómicos, uso inapropiado de calzado y pisada deficiente, entre otras cosas.
El sobreuso en el deporte puede provocar que la estructura y función de tejidos tales como, músculo esquelético, tendón, ligamentos, cartílago y hueso se vean dañadas y como consecuencia el colágeno que forma parte de dicha estructura pueda llegar a degradarse. Se sabe que practicar ejercicio intenso aumenta la síntesis de colágeno y también la expresión de la enzima primaria involucrada en la reticulación del entramado fibrilar de colágeno: la lisil oxidasa. El resultado es un tejido más denso y más rígido después del entrenamiento, presentando más oposición a la ruptura.
Hasta la fecha, los únicos productos comercializados que no derivan del colágeno son la glucosamina y la condroitina, y aunque desafortunadamente estos compuestos se venden con la idea de combatir todo tipo de lesiones, no hay estudios que los avalen.
Para que el colágeno pase a ser un suplemento nutricional y recuperador de lesiones es necesario someterlo a un proceso denominado gelatinización (desnaturalización o cambio de textura), seguido de una hidrólisis avanzada (disgregación en los aminoácidos constituyentes).
El proceso completo conlleva una cocción del y/o tratamiento con ácidos o álcalis. El resultado es la separación de cada una de las 3 cadenas polipeptídicas de tropocolágeno, lo que favorece su digestibilidad. El colágeno hidrolizado permite que su absorción a nivel intestinal supere el 80% a las 6 horas de la ingesta, según demuestran los experimentos de biodisponibilidad.
Su uso, a menudo combinado con vitamina C (de preferencia de un gramo), aumenta la síntesis de colágeno natural, siendo eficaz consumir 20g de colágeno diarios.
El colágeno es la proteína más abundante del organismo (20- 30%) y el componente básico de la piel, huesos, ligamentos, tendones y cartílagos, incluidos los que protegen las articulaciones.
También forma parte de la pared de los vasos sanguíneos, córnea ocular, dentina, encías y cuero cabelludo, así como del tejido conectivo que envuelve y protege músculos y órganos vitales.
Hay cuatro tipos de colágeno, dependiendo de la ubicación y tejido del que formen parte: - Colágeno tipo I: Se encuentra abundantemente en la dermis, el hueso, el tendón, la dentina y la córnea. Su función principal es la de resistencia al estiramiento.
- Colágeno tipo II: (se encuentra sobre todo en cartílago. Su función principal es la resistencia a la presión intermitente. Este colágeno aislado de fuentes animales es el más utilizado en la suplementación deportiva para la prevención y/o tratamiento de lesiones por sobreuso.
- Colágeno tipo III: Abunda en el tejido conjuntivo laxo, en las paredes de los vasos sanguíneos, la dermis de la piel y el estroma de varias glándulas. Es sintetizado por las células del músculo liso, fibroblastos y glía. Su función es la de sostén de órganos expandibles. - Colágeno tipo IV: Es el colágeno que forma la lámina basal que subyace a los epitelios. Su función principal es la de sostén y filtración. Gracias, bendecida semana. (Continuará...)