El Plasma Rico en Plaquetas (PRP) es un tratamiento regenerativo que utiliza la propia sangre del paciente (centrifugada de manera que separamos los elementos sanguíneos para utilizar únicamente el plasma) con mucho propósitos tanto preventivos como terapéuticos. Como su nombre lo indica, todo con fines regenerativos a nivel celular. En el ámbito deportivo, se emplea para acelerar la curación de lesiones musculoesqueléticas (como tendinopatías o desgarros) y disminuir el dolor, acortando significativamente los tiempos de recuperación y/o la necesidad de rehabilitación en algunas patologías.
¿CÓMO FUNCIONA EN EL DEPORTE?
Es un tratamiento biológico que consiste en extraer una pequeña muestra de sangre, centrifugarla para concentrar las plaquetas y extraer el plasma rico en factores de crecimiento. Este concentrado se inyecta directamente en la zona lesionada para estimular la reparación natural del tejido.
Para que el tratamiento sea efectivo y seguro, es importante tener en cuenta: - Evitar antiinflamatorios: Suele desaconsejarse el uso de medicamentos antiinflamatorios (AINEs) tanto semanas antes como después del procedimiento, ya que pueden interferir con el proceso de curación.
- Atención médica especializada: Debe ser realizado por médicos especialistas en traumatología o medicina del deporte.
- Contraindicaciones: No está recomendado en personas con trastornos de coagulación, infecciones activas o durante el embarazo.
Este tratamiento es ideal para deportistas y personas activas que buscan una recuperación más rápida y efectiva. Su aplicación es especialmente beneficiosa en: - Lesiones tendinosas: Tendinitis rotuliana, tendinitis del tendón de Aquiles y otras tendinopatías.
- Problemas articulares: Condropatías y daños en el cartílago articular.
BENEFICIOS DEL PRP EN LA RECUPERACIÓN DEPORTIVA
- Acelera el proceso de curación y reduce el tiempo de inactividad.
- Disminuye el dolor asociado a lesiones crónicas o degenerativas.
- Favorece la regeneración de tejidos sin necesidad de cirugía.
En medicina general se usa ya casi en todas las distintas especialidades. Recordando que por tratar el origen y ser regenerativo se necesitan varias sesiones a veces exclusivas y en otras ocasiones combinadas con otros tratamientos, para lograr el éxito y objetivo deseado.
Es una maravilla de la medicina moderna.
Importante tenerla en cuenta sobre todo en enfermedades que ya se trataron con procedimientos médicos sin la taza de curación o éxito que se quisiera obtener, como enfermedades inmunológicas, genéticas, con secuelas post cirugías, inflamaciones crónicas e incluso se aplica en gotas directamente a los ojos en padecimientos oftalmológicos crónicos.
¡Bendecida semana!