El caldo de huesos se ha convertido en un alimento muy potente gracias a la gran cantidad de nutrientes y minerales que tiene y que le confieren importantes beneficios para nuestro organismo.
Esta bebida ancestral sigue vigente en nuestros días y pueden tomarla todos aquellos que quieran un aporte extra de nutrientes, mejorar su sistema digestivo, su sistema inmune y también su piel, cabello, músculos y articulaciones.
Pero si hay un grupo para el que realmente el caldo de huesos es MUY beneficioso es para los deportistas, y más aún si son de alto rendimiento.
Muchos de los atletas más conocidos y de élite ya lo incluyen en sus dietas y se han declarado amantes de los caldos de huesos como reconstituyente y bebida de refuerzo en sus procesos de recuperación de lesiones, existiendo el antecedente documentado de su gran mejoría con el consumo del mismo por su alto valor nutricional y su gran capacidad de reparar los tejidos de las articulaciones afectados por enfermedades o lesiones.
Mejora el rendimiento a la vez que disminuye el dolor muscular y articular. También favorece las recuperaciones de lesiones o después de los entrenos. Y, además, es un estupendo refuerzo inmunitario.
La proteína del caldo de huesos es uno de los motivos por los que se ha convertido en la bebida de moda. Ese aporte proteico es estupendo como antiinflamatorio y como ayuda para reponer colágeno perdido.
El colágeno del caldo de huesos es además biodisponible, lo que quiere decir que se absorbe con facilidad por el cuerpo y al momento. Así que es un maravilloso complemento para fortalecer los huesos y reducir dolores articulares.
Por otra parte, los aminoácidos que lo componen son estupendos antiinflamatorios. Aquí podemos destacar la prolina y la glicina que serán clave cuando haya lesiones y haya que disminuir la inflamación.
Se recomienda que siempre sea caldo de huesos ecológico, hecho en casa o comprarlo hecho. Es decir, que sus ingredientes, tanto las verduras como los huesos estén certificados ecológicos para darnos garantías de que las materias primas están libres de químicos, antibióticos o cualquier sustancia nociva que luego pueda pasar al caldo con la cocción tan larga que requiere. La mejor forma de que los deportistas se beneficien de las propiedades del caldo de huesos es tomando una taza antes de un entrenamiento o tomarla después como reconstituyente.
También tiene beneficios tomar caldo de huesos en ayunas para los que tienen que hacer entrenos temprano y no pueden ingerir mucha cantidad de comida para no sentirse pesados. De esta forma les aporta energía, nutrientes y minerales para afrontar el entrenamiento. Además el caldo de huesos se puede añadir a la elaboración de recetas o para hacer batidos saludables, por lo que también puede seguir aportando nutrientes cuando el deportista los toma de este modo.