La emblemática institución lagunera Instituto María Cristina, despide a su última generación
El Instituto María Cristina, una de las instituciones educativas más emblemáticas de la región lagunera en la formación de asistentes ejecutivas bilingües, anunció el cese definitivo de sus operaciones.
El cierre oficial se concretó durante la ceremonia de graduación de su última generación de estudiantes, poniendo fin a un legado que inició en 1961 y que transformó el panorama del trabajo femenil en la zona metropolitana.
Se reconoció el impacto social de la academia, que dotó de herramientas técnicas y administrativas a más de 3 mil 500 graduadas a lo largo de más de seis décadas.

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La fundación del Instituto María Cristina en 1961 respondió al acelerado crecimiento industrial y urbano de La Laguna, el cual demandaba personal capacitado para el entorno de los negocios. Su creadora concibió inicialmente un plan enfocado en la cultura, el refinamiento y el desarrollo de la personalidad, donde se impartían cátedras de periodismo, literatura, historia de la música e inglés.
Hacia 1967, la institución modernizó su oferta al transicionar de un esquema de dos a tres años de estudio para consolidar la carrera secretarial bilingüe, combinando la preparación técnica con una formación humana integral. El modelo pedagógico no solo nutrió a las principales compañías de la comarca, sino que también impulsó a múltiples egresadas a desempeñarse como maestras del idioma inglés y a escalar a puestos ejecutivos de alta trascendencia.
Nostalgia en la comunidad lagunera por el fin de una era
La noticia del cierre generó una ola de reacciones entre exalumnas, empleadores y ciudadanos de la Comarca Lagunera, quienes expresaron de manera pública su agradecimiento hacia el cuerpo docente. Recordaron que el sello distintivo del plantel garantizaba una inserción laboral inmediata, ya que sus egresadas poseían las bases técnicas más sólidas de la región.
Por su parte, egresadas de diversas épocas, desde la década de los setenta hasta las generaciones más recientes, manifestaron su nostalgia en redes sociales, coincidiendo en que la escuela funcionó como un segundo hogar. Coincidieron en que las competencias adquiridas en las aulas les permitieron consolidar su estabilidad económica, obtener sus primeros empleos y desarrollarse como profesionistas independientes en la estructura corporativa regional.