La flor medicinal que ayuda a limpiar los pulmones, aliviar la tos seca y combatir el acné
De acuerdo con la Secretaría de Salud, nueve de cada diez mexicanos han recurrido alguna vez a plantas medicinales, reflejo de una tradición viva que conecta saberes ancestrales con prácticas actuales.
Roberto Campos Navarro, académico de la Facultad de Medicina de la UNAM, señala que el 90% de la población ha usado alguna de las más de 4,500 especies medicinales registradas en México, país que ocupa el segundo lugar mundial en flora documentada con fines curativos.
Esta herencia se respalda en fuentes históricas como el Códice De la Cruz-Badiano, crónicas coloniales y estudios modernos. Para muchas comunidades, la botánica sigue siendo una opción accesible, eficaz y profundamente arraigada en su identidad cultural.
Bugambilia: aliada natural contra males respiratorios

La bugambilia es una flor pequeña y delicada, rodeada de brácteas coloridas que crecen en racimos sobre una planta trepadora, apreciada tanto por su belleza como por sus propiedades medicinales.
Principalmente las variedades fucsia, magenta y roja se emplean como antitusígeno, antipirético y expectorante, ayudando a aliviar la tos seca, reducir la fiebre y eliminar mucosidad. También favorece el funcionamiento pulmonar y la oxigenación del cuerpo.
Su uso tradicional está muy extendido en el centro y sur de México, donde se aprovecha para tratar gripa, asma, bronquitis y otras infecciones respiratorias, consolidándose como un remedio natural de gran valor cultural.
Herbolaria: tradición viva entre riesgos y oportunidades

La herbolaria sigue siendo un pilar de la medicina popular, aunque el conocimiento actual sobre sus usos permanece fragmentado y limitado, lo que dificulta preservar adecuadamente este legado cultural.
El estudio Conocimiento y uso de las plantas medicinales en la zona metropolitana de Guadalajara advierte que aún estamos lejos de lograr un rescate integral de esta práctica ancestral.
Agrega que “el ‘retorno’ a la naturaleza que anuncia la sociedad de consumo con una gran variedad de productos de origen vegetal puede conducirnos no necesariamente a conservar la tradición o aplicación de tratamientos de manera tradicional, sino a buscar extractos o principios activos para la elaboración de suplementos o de medicinas alopáticas de patente, lo que implica nichos de oportunidad y de peligro para esta práctica medicinal”.