Los tréboles de cuatro hojas evocan la buena suerte.
Acerquemos un trébol con estas características, pero traigamos a la memoria a José Agustín Goytisolo, con Un mundo al revés. Hay un eje que atraviesa las cuatro hojas del trébol: una construcción política en la que la deshumanización del adversario permite convertir la violencia en política legítima, con sus especificidades en las diversas realidades, es decir, hay un hilo articulador de Gaza, Trump, Rubio y Milei en partes de una misma historia. Así, esa misma lógica, aunque en contextos distintos, comienza a materializarse en América Latina, sobre todo por el giro al conservadurismo. El trébol al que nos vamos a referir no da lugar al reposo.
1. “Al vencedor le pertenecen los despojos (las riquezas, los beneficios), ‘¿no?’ ¿Han oído eso antes? (...) Es la manera antigua, ¿verdad?” (La Jornada, 05/08/2026). Se trata de D. Trump, comunicando sin censura que su interés de Venezuela no era por la democracia, nada de eso, era por el petróleo -recordemos el “es la economía, estúpido”, lema de campaña de Bill Clinton contra George Bush padre. Antes, sobre las ruinas y los cuerpos enterrados de Gaza, el festejo por poder transformar la Franja de Gaza en una “Riviera de Oriente Medio”, lo que ha generado un intenso debate internacional. El presidente Donald Trump y su administración han impulsado esta lectura, que visualiza al enclave palestino -actualmente devastado tras el conflicto y los ataques- como un centro turístico de élite. Asesinato y ocupación, como una constante, para avanzar en los negocios.
2. Con base en muchas colaboraciones en este espacio editorial, acerquémonos al conflicto palestino, en concreto al genocidio, en una lectura a discutir. Ezra Shabot (Genocidio, Nexos, 2 de agosto 2026) señaló hace pocos días: “Entre losmás de 50mil palestinosmuertos por las acciones de los soldados israelíes destinadas a liberar a los rehenes y destruir el aparato militar de Hamas, encontramos desde miles de combatientes fundamentalistas hasta civiles inocentes pasando por menores transformados en yihadistas, o sea mártires en potencia dispuestos a morir para llegar así al paraíso islámico”.
Recordemos las palabras del historiador Rashid Khalidi (estadounidense, de origen palestino y libanés), el cual señalaba en entrevista: #Somos plenamente conscientes de que, desde el 7 de octubre, han sido asesinados al menos 25 veces más palestinos que israelíes, y una enorme proporción de ellos civiles, mujeres, niños, ancianos, trabajadores médicos y humanitarios, periodistas, académicos. El mundo es ahora plenamente consciente del trauma que esto está produciendo […] La conmoción para Israel va a durar mucho tiempo, al igual que el trauma de lo que se está haciendo ahora a Gaza afectará a los palestinos de todo el mundo durante muchos años”. Difícil discernir en esta numeralia a los inocentes.
Acerquemos lamirada a algunos datos: en informe de la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos, se contabiliza almenos 136 ataques contra hospitales y otras instalacionesmédicas, resultando en la muerte de 500 sanitarios (Infobae, 31/12/2024).
Ya en 2025, en marzo, 15 paramédicos y cooperantes humanitarios fueron asesinados por el Ejército israelí y encontrados en una fosa común en Rafah. Veamos datos sobre las escuelas, en 2024: En información periodística se señala que en Gaza el 95% de las instalaciones escolares con daños que en muchos casos pueden caracterizarse como en condiciones inutilizadas. Como se planteó ya en estas páginas, se diluye el derecho a la educación a la población infantil.5 Integrantes de la ONU señalan que “más de 625.000 estudiantes quedaron sin acceso a la educación”, documentando que, en datos de 2024, “Casi 5.500 estudiantes, 261 profesores de primaria y secundaria, y 95 catedráticos fueron asesinados en el enclave, mientras que cerca de 8.000 alumnos y 756 profesores fueron heridos” (Página 12, 19/04/2024). Adelantemos el calendario. Según datos de Naciones Unidas, hasta 2025 al menos 36 hospitales han sido atacados e incendiados, entre ellos el Hospital AlAhli. En el ámbito educativo, 477 de las 569 escuelas de Gaza han sido alcanzadas por bombardeos.
La cifra de destrucción material es monumental: en marzo de 2024, la ONU estimó en 23 millones de toneladas los escombros acumulados, volumen que ha ido creciendo, ocultando bajo los escombros parte de la muerte palestina subregistrada.
Ahora pongamos atención en la expresión de Shabot: “menores transformados en yihadistas”. Moshe Feiglin, exmiembro del parlamento israelí, señalaba sin vergüenza, mejor, con orgullo: “Cada niño, cada bebé en Gaza es un enemigo […] Tenemos que conquistar Gaza y colonizarla y no dejar a un solo niño gazatí allí. No hay otra victoria”. Esto último se relaciona estrechamente con el temor en franjas amplias de la sociedad de Israel del crecimiento demográfico de la población palestina. Allí encuentra un basamento la bala dirigida, la operación militar quirúrgica, la muerte programada. En la propia narrativa hegemónica israelí, si hay acción violenta de Israel es por la conducta perenne de rechazo del mundo árabe a la existencia de Israel, así lo presentan. Por eso, limpiándose de culpas, los dardos venenosos de Golda Meir, la dama de hierro en la geografía de Israel: “Cuando llegue la paz tal vez con el tiempo podamos perdonar a los árabes por matar a nuestros hijos, pero nos resultará más difícil perdonarlos por habernos obligado a matar a sus hijos. La paz llegará cuando los árabes amen a sus hijos más de lo que nos odien a nosotros”.
Más todavía, por las alusiones recurrentes de la clase política en Israel, acudiendo al libro 1 Samuel capítulo 15: el odio mesiánico de Netanyahu y su actitud genocida: “1 Samuel dijo a Saúl: El SEÑOR me envió a que te ungiera por rey sobre su pueblo, sobre Israel; ahora pues, está atento a las palabras del SEÑOR. 2 Así dice el SEÑOR de los ejércitos: Yo castigaré a Amalec por lo que hizo a Israel, cuando se puso contra él en el camino mientras subía de Egipto. 3 Ve ahora, y ataca a Amalec, y destruye por completo todo lo que tiene, y no te apiades de él; antes bien, da muerte tanto a hombres como a mujeres, a niños como a niños de pecho, a bueyes como a ovejas, a camellos como a asnos” (cf. La Jornada, Netanyahu llama a aniquilar a hombres, mujeres y lactantes, 30/10/2023).
Para no bajar la guardia, traigamos otro testimonio: “Morirás, morirán tus hijos, morirán tus nietos: no habrá un estado palestino, no lo habrá” (dirigente del Partido Likud, gritándole al político palestino-israelí Ayman Odeh).