La Laguna se prepara para el ciclo agrícola 2026 con expectativas de diversificación de cultivos
El ciclo agrícola está a la vuelta de la esquina y, con la apertura de compuertas de las presas prevista para marzo, productores de la región de La Laguna en Coahuila afinan planes y expectativas para la siembra de este año. Juan Pablo Urraza Guerrero, subsecretario de Desarrollo Rural en Coahuila, informó que se proyecta una superficie de alrededor de 14 mil hectáreas, distribuidas en 77 áreas con derecho de agua.
Los cultivos esperados incluyen forraje, algodón, melón, sandía y diversas hortalizas, además de la posibilidad de incorporar frijol dentro del programa federal impulsado por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader).
“Estamos esperando la autorización de algunos programas, entre ellos el de frijol, por el cual se han hecho gestiones desde hace tiempo. Hay productores interesados, aunque las cifras reales rondan entre mil y mil 200 hectáreas”, explicó el funcionario.
Urraza recordó que en los años noventa el frijol tuvo presencia significativa en la región, pero posteriormente se dio paso al algodón y al forraje como cultivos predominantes. Hoy, la apuesta es diversificar para proteger precios y fortalecer la economía regional. En ese sentido, se estima que el algodón abarque unas dos mil hectáreas, mientras que el nogal, ya establecido, mantiene alrededor de siete mil hectáreas.
El subsecretario reconoció que la producción de nogal en 2025 fue una de las más bajas en décadas, afectada por la falta de agua y las altas temperaturas registradas en mayo y junio.
“Este año los productores se protegieron mejor con sus derechos de agua, y el reto es cuidar los nogales para que produzcan. Se trabaja con la Junta de Sanidad para brindar más asesoría técnica”, señaló.
En cuanto a melón y sandía, se prevé una superficie cercana a las 400 hectáreas en San Pedro, mientras que el sorgo y el maíz continúan siendo cultivos rectores en la producción de forraje.
Urraza destacó también los avances en infraestructura hidráulica. El año pasado se rehabilitaron canales principales, obras de cabecera y rebombeos, y se espera que al término del ciclo 2026 se logre ampliar la tecnificación del riego interparcelario.
“Con la renovación de 13 kilómetros del canal Sacramento, el agua llega en menos tiempo a los módulos de control, lo que reduce desperdicios y mejora la eficiencia en la conducción”, explicó.
Sobre los precios de comercialización, el subsecretario reconoció que aún no hay una base definida para los forrajes y que los mercados internacionales muestran una tendencia a la baja tanto en granos como en algodón.
“Esperamos que los futuros repunten y que los productores puedan colocar su producto a un precio justo”, concluyó.