En el año de 1898, el Congreso del Estado de Coahuila, expidió un decreto mediante el cual se autorizaba al señor Rafael Aguirre para el establecimiento de una "planta de luz eléctrica", comisión que fue traspasada por su titular a los señores don Joaquín Serrano y al ingeniero don José Farjas, quienes ya se distinguían en La Laguna de Coahuila y de Durango, por las grandes obras que llegaron a realizar, las que los identificaban como unos grandes impulsores de centros de trabajo a través de las empresas que lograron establecer en la Comarca Lagunera.
Don Joaquín Serrano y el ingeniero José Farjas expusieron a un grupo de laguneros su idea de formar una sociedad colectiva a la que le impusieron el nombre de "Compañía de Luz Eléctrica de Torreón", y el 15 de septiembre de 1898, se inauguró la planta como un homenaje a la patria mexicana y a Torreón, constando la ceremonia inaugural en conectar el switch que transmitiría la fuerza eléctrica, encendiéndose ochocientas bombillas eléctricas instaladas primeramente en comercios, oficinas y casas particulares de la entonces aún "Villa de Torreón".
El día de la inauguración de la planta de luz, destacó sobresalientemente la luz que se produjo a través de ochocientos focos particulares y cuarenta lámparas de arco de dos mil bujías cada una para el alumbrado de la ciudad; es de resaltar el hecho de que algunos historiadores, afirman que nuestra gran ciudad de Torreón fue la segunda en la República Mexicana, en tener luz eléctrica en las calles, todo lo cual se lo debemos a don Joaquín Serrano y al ingeniero José Farjas, quienes con su iniciativa lograron que Torreón, aún sin tener el rango de ciudad, contara con ese gran invento, la luz eléctrica.
Nuestra gran ciudad de Torreón está en deuda con don Joaquín Serrano, pues aparte de introducir la luz eléctrica a los hogares y las calles de la misma, fue quien donó el terreno que actualmente ocupa la Alameda Zaragoza. De igual manera, promovió otras grandes empresas como "La Jabonera la Unión", así como la "Sociedad de Beneficencia Española", de la cual surgió el "Sanatorio Español", así como la metalúrgica, además de otras empresas e industrias que estableció en Gómez Palacio, Durango, y en esta gran ciudad, de ahí su gran labor en beneficio de la Comarca Lagunera en general.
En la calle Múzquiz se instaló la primera planta de luz en nuestra gran ciudad, siendo una planta que fue ampliamente reconocida por los técnicos eléctricos, por sus instalaciones y la perfección que se le diera a todas las instalaciones establecidas, de ahí que los torreonenses debemos de sentirnos orgullosos por tal motivo.