Recientemente se celebró en nuestro México un aniversario más del triunfo de la nación ante la invasión francesa, en esta histórica batalla en la que las armas mexicanas se cubrieron de gloria al derrotar a las fuerzas extranjeras enemigas, a parte de los heroicos hombres que conformaban a las fuerzas armadas nacionales, tuvo participación la mujer mexicana, la cual se distinguió por su gran valor, pero sobre todo por su gran nacionalismo, quienes sintieron el gran interés por ver a su patria vencer ante la injusta invasión extranjera.
Originaria de Guadalajara, Jalisco, Ignacia Reachy, nació en el año de 1816, quien según lo asentado en la obra “La mujer en la historia de México”, escrita por Ricardo Ramiro Aceves, tuvo a su cargo un batallón formado exclusivamente por mujeres, y quien la misma vestía con uniforme militar de hombre, la misma se incorporó al ejército de oriente, esto en razón de que la unía una gran amistad con el general Ignació Zaragoza, formando parte de la segunda división al mando del general José María Arteaga, con quien de igual forma tenía amistad.
En la batalla de Acultzingo, la que tuvo lugar el 28 de abril de 1862, participó nuestro personaje, quien fue capturada y tuvo que padecer un año de prisión, y al ser liberada, volvió a ser parte de la segunda división del ejército de oriente, siendo designada como la comandante de los lanzeros de Jalisco, continuando peleando contra invasores franceses, formando parte del ejército del Coronel Nicolás Romero y don Vicente Riva Palacio, distinguiéndose en todos los combates en los que participó por su arrojo y serenidad, con la que se ganó la admiración de todos los militantes que fueron sus superiores.
Ignacia Reachy fue ampliamente reconocida en todas las batallas en las que participó en contra de los invasores, distinguiéndose por su valentía, astucia y diligencia en todos los combates, en los que destacó por su forma tan diligente en que se desempeñaba como dirigente de las tropas nacionales. Todo esto y más dio lugar a que se le reconociera en su época y después de ella, pues entre las mujeres que actuaron en batallas dentro de las tropas nacionales, fue una de las bravas mujeres que destacaron.
En el año de 1866 en una batalla fue privada de la vida nuestro personaje, dejando un gran ejemplo de su amor a la patria, a través de su valentía.