La papa, un alimento milenario que conquistó la cocina mexicana
El pasado 30 de mayo el mundo se unió para conmemorar el Día Internacional de la Papa, una fecha dedicada a reconocer a uno de los cultivos más nobles, resistentes y cruciales para la supervivencia y el desarrollo económico de la humanidad desde hace más de 8 mil años.
La papa (Solanum tuberosum L.) es hoy un pilar de la seguridad alimentaria global: se cultiva en 159 países y cuenta con más de 5 mil variedades. Esta inmensa riqueza genética no solo le permite adaptarse a diversos climas, sino que la convierte en un escudo natural contra plagas, enfermedades y los efectos del cambio climático.
En nuestro país, la papa es sinónimo de trabajo en el campo y bienestar en el hogar. De acuerdo con datos de la Dirección General del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (DGSIAP), en 2025 la producción nacional alcanzó 2 millones 161 mil 843 toneladas, cosechadas en más de 68 mil hectáreas a lo largo de 20 estados.
Los principales estados productores fueron: Sonora: 688 mil 194 toneladas, Sinaloa: 605 mil 740 toneladas, Estado de México: 162 mil 318 toneladas, Puebla: 159 mil 355 toneladas, Veracruz: 134 mil 618 toneladas. Con un consumo anual per cápita de 17.7 kilogramos, la papa es un ingrediente infaltable en la dieta de las familias mexicanas.
Sabor, tradición y nutrición en la cocina mexicana
Originaria de la región andina, los incas veneraban la papa como la flor de su civilización. Siglos más tarde, su llegada a Europa en el siglo XVI fue tan revolucionaria que impulsó el crecimiento urbano y el desarrollo de la mismísima Revolución Industrial.
Gracias a su versatilidad, accesibilidad y gran rendimiento, la papa se ha adaptado perfectamente a nuestra cultura, siendo la estrella tanto de la cocina diaria como de las grandes fiestas patronales.
Innovación y sostenibilidad
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) destaca que el futuro de la papa va mucho más allá de la cocina. Hoy en día, el almidón y las proteínas de este tubérculo están revolucionando la industria ecológica mediante el desarrollo de: Envases para alimentos y embalajes biodegradables, cápsulas de medicamentos libres de gluten y alternativas sostenibles para sustituir a los plásticos tradicionales.
Beneficios
Incluida en el "Plato del Bien Comer del IMSS", la papa es una excelente fuente de energía gracias a sus carbohidratos complejos. Aporta micronutrimentos clave como vitamina C, hierro, fósforo y calcio, ayudando a cubrir las necesidades nutrimentales de la población mexicana.
De acuerdo con las guías de alimentación del IMSS, sus principales beneficios incluyen: Aporte de energía: Es un carbohidrato rico en fibra (especialmente si se consume con cáscara) que brinda saciedad y combustible para las actividades diarias. Salud cardiovascular: Su buen aporte de potasio ayuda a regular los fluidos corporales y apoya el funcionamiento del sistema nervioso y cardiovascular. Prevención y control de enfermedades: Por su bajo contenido de grasa y perfil nutricional, el IMSS la recomienda en el manejo dietético de padecimientos crónico-degenerativos como hipertensión, diabetes, obesidad y padecimientos hepáticos.
Para aprovechar sus beneficios, consúrela hervida, al vapor o asada. Evita las frituras y preparaciones con exceso de grasa. Precaución médica: Si padeces alguna enfermedad renal o insuficiencia renal, el IMSS sugiere técnicas de remojo y doble cocción para reducir su contenido de potasio antes de consumirla. También hay que medir su consumo si se sigue una dieta baja en calorías.