En el juego definitivo por la corona de la Serie del Caribe 2026, efectuado el pasado 7 de febrero en el estadio Panamericano de Zapopan, los Tomateros de Culiacán estaban a 1 out (de hecho a un strike) de ganarle el juego a los Charros de Jalisco y también el campeonato, luego de remontar una desventaja de 9 carreras contra 1.
En la novena entrada los Tomateros empataron la pizarra de manera sensacional. Y en el décimo episodio se fueron una carrera arriba.
Luego, en el cierre de este mismo capítulo con la casa llena de Charros pero 2 outs, el pitcher relevista de Culiacán, Lupe Chávez, hizo un tiro descontrolado (wild pitch) y el encuentro se empató. De nuevo con la casa llena, Chávez volvió a hacer otro disparo wild y los Charros anotaron la carrera que les dio el triunfo. Así, los Tomateros, con la derrota a cuestas, quedaron tendidos en el terreno, como se dice en el argot beisbolero.
¿Qué es exactamente un wild pitch y con qué frecuencia se presenta este tipo de lanzamiento? Las Reglas Oficiales de Beisbol 2025, de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), dicen lo siguiente: “El Anotador Oficial cargará un lanzamiento salvaje (wild pitch) al pitcher cuando un lanzamiento legalmente es tan alto, muy abierto, o tan bajo que el catcher no detiene ni controla la bola con un esfuerzo ordinario, y permite así el avance de un corredor o corredores” [Regla 9.13 (a)]. Lo de “legalmente” obedece a traducción defectuosa.
Parece mejor la definición que la propia LMB da de este concepto en el anuario Quién es Quién 2025, que dice así: “Se adjudica wild pitch a un pitcher cuando su lanzamiento carece de la dirección necesaria para que el catcher pueda atraparlo, y como consecuencia los corredores avanzan una base. Por más desviado que sea el lanzamiento, no se considera wild pitch si no hay nadie en las bases” (pág. 82).
Una vez definido qué es el wild pitch, procede ahora preguntarnos con qué frecuencia se presentan estos lanzamientos en un juego de pelota. En los 914 juegos legales (oficiales) realizados durante la temporada regular 2025 de la LMB, se registraron 1,163 wild pitch, lo que da un promedio de 1.27 por juego, lo cual a su vez significa que hubo 0.64 de estos lanzamientos por equipo por juego, en promedio. Es decir, mínimo.
Durante 2025 el cuerpo de lanzadores que menos wild pitch disparó fue el de Toros de Tijuana, con sólo 32 a lo largo de toda la temporada regular. Y el de Rieleros de Aguascalientes el que más lanzó, al totalizar 99, tres veces más que el equipo tijuanense. El total de wild pitch lanzados por los serpentineros de Unión Laguna fue de 54, ligeramente abajo del promedio por equipo de toda la Liga, que fue de 58.2.
Numerosos fueron los pitchers de la Liga que a lo largo de toda la temporada regular no lanzaron un solo wild pitch. Cuatro tiraron 10, como sigue: uno de Monterrey, otro del Águila de Veracruz y un par de los 2 Laredos. Uno de Monterrey lanzó 11 wild pitch (lamentablemente nuestro paisano Manny Bañuelos) y 12 wilds un lanzador de los Dos Laredos (el venezolano Junior Guerra).
Resultó pues algo fuera de lo ordinario que Lupe Chávez, con posibilidades de formar parte de Unión Laguna en este 2026, haya lanzado dos wild pitch en menos de un inning. Sin duda lo vencieron los nervios. Para él ha de ser un episodio doloroso de su carrera. Que debe tratar de superar. Si pone los medios necesarios, lo logrará. El mundo no se ha acabado.
Por cierto y sobre el tema, es lamentable que el Quién es Quién de la LMB no incluya la información relativa a los wild pitch ni a los balk de cada lanzador, como sí aparecen en la información diaria de la Liga durante la temporada regular, y como por fortuna también aparecen en la Enciclopedia del Beisbol Mexicano. El problema ahora es que la Enciclopedia lleva ya quince años sin publicarse.