La semana pasada vimos aquí lo que se entiende por wild pitch. Ahora vamos a ver lo que es el passed ball (pasbol). Algunos aficionados no tienen claro uno y otro concepto.
En la sección “Así se escribe el beisbol” del anuario Quién es Quién 2025, la Liga Mexicana de Beisbol lo define así: “Se otorga un Passed Ball al catcher cuando a criterio del anotador oficial no puede quedarse con un lanzamiento que no requería esfuerzo extraordinario y como resultado el bateador [más bien el corredor] avanza una base” (pág. 78).
La diferencia entre wild pitch y pasbol está en que, en el primer caso, el corredor avanza una base en razón de que el catcher no atrapa el lanzamiento por la forma tan desviada como el pitcher hace el disparo, y en el pasbol el avance del corredor obedece a que el receptor no atrapa la pelota y pierde su control por falla atribuible a él y no al lanzador.
¿Qué tan frecuentes son los pasbol en un juego profesional de pelota? Por lo general son muy pocos. Pongamos el caso de la Liga Mexicana (LMB) en su temporada regular correspondiente a 2024, según la información contenida en el Quién es Quién de 2025 (los datos de la más reciente temporada aún no se publican): En la temporada regular de 2024 se celebraron 904 juegos y los catchers de toda la Liga sólo tuvieron 95 pasbol. Lo cual significa que sólo hubo uno por cada diez juegos. O bien, que cada equipo tuvo en promedio un pasbol por cada veinte juegos.
Los seis jugadores que ese año tuvieron participación como receptores del Unión Laguna, sólo registraron un pasbol, que fue de Dean Nevárez, quien trabajó en la receptoría 300.1 innings.
En esa misma temporada, Julián León y Alejandro Flores, quienes catchearon 228 y 208.1 innings, respectivamente, no tuvieron un solo pasbol. Tampoco Hendrik Clementina, Gael Guzmán y Francisco Hernández, quienes en conjunto estuvieron atrás del plato 51.2 entradas.
Por lo que hace propiamente a errores cometidos (que no incluyen los pasbol), todos los catchers de la LMB cometieron 160 durante toda la temporada regular de 2024, número que resulta muy superior a los pasbol en que incurrieron, que como se dijo fueron 95. Los catchers, pues, cometen más errores que pasbol.
Por lo que se refiere a los seis receptores que esa temporada de 2024 jugaron con Unión Laguna, cometieron en total media docena de errores, como sigue: 4 Dean Nevárez, uno Clementina y otro Alejandro Flores.
Otros indicadores que se utilizan para medir el desempeño de los catchers está en el número de bases que les roban y cuantos son los corredores que atrapan en intento de robo de base. Buen tema para una próxima ocasión.