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CUANDO PERMANECER EN LA BANCA NO PROCEDE (2 DE 2)

JUAN ANTONIO GARCÍA VILLA

En la anterior entrega, se abordó aquí la trayectoria en la pelota profesional de Edgar “El Conejo” Robles (1996, Cd. Obregón, zurdo para tirar y batear), jardinero que desde la temporada 2018.2 hasta la recién iniciada de 2026, ha formado parte de Algodoneros de Unión Laguna.

Se dijo de él que es magnífico defensivo en el diamante, que cubre enormidad de terreno en los jardines y que goza de bastante simpatía entre los aficionados. Sin embargo, el principal obstáculo para convertirse en jugador estelar está en su bajo bateo. Que en principio se considera susceptible de ser corregido.

Veamos: Si se analizan sus números de bateo, tanto en la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), circuito de verano, como en la invernal Liga Mexicana del Pacífico (LMP), se observa una correlación casi perfecta entre mayor número de turnos al bate y más altos promedios personales de bateo. Es decir, si recibe el “Conejo” más oportunidades de jugar, su bateo tiende a mejorar.

Así, en la LMB, en el año en que tuvo más turnos al bate, que fueron 341 en la campaña de 2022, es el año en que registra su mejor promedio de bateo: un magnífico .364. En notorio contraste, en el año en que menores oportunidades de jugar recibió, que fue 2024, con sólo 79 veces legales al bate, su average o promedio de bateo fue de sólo .266, es decir, casi 100 milésimas menos.

Las situaciones intermedias se presentan entre ambos extremos, si bien, curiosamente, en los otros dos años en los que su promedio ha sido superior a .300 (que es la cifra que se considera un buen promedio de bateo), resultó de .305 tanto en 2021 como en 2025, a pesar de que sus turnos al bate fueron de 118 y 154 veces, respectivamente.

En sus números de la LMP se presenta no sólo una situación similar sino incluso más marcada la correlación apuntada: más veces al bate, mejor promedio de bateo. Así, en la temporada 2021-22 tuvo 241 turnos al bate y promedio de bateo de .290; en 2023-24 el número de veces fue de 199 y el bateo de .251; en 2022-23: el número de turnos disminuyó a sólo 178 y el promedio fue .208 y en 2024-25 sólo tuvo 51 veces al bate y .196 de bateo. Nótese que conforme disminuyen los turnos al bate, baja también el puntaje de bateo del “Conejo” (sus fans suelen decirle: “el de la maldita zanahoria”).

Como resumen de su trabajo con el madero a lo largo de su trayectoria profesional, hasta antes del inicio de la campaña de 2026 el bateo de Robles en la LMB (8 temporadas) ha sido de .298 (más que aceptable), y en la LMP (6 temporadas) de .242.

Se dice de él que tiene varios defectos en su modo de conectar la pelota, lo cual probablemente sea cierto. Pero para eso está el coach de bateo, para observar a sus jugadores y hacerles las recomendaciones pertinentes para que lo corrijan. Una cosa es innegable: suele trabajar muy bien sus turnos con el madero, aunque se pone en situación de vulnerabilidad cuando llega a la cuenta máxima, es entonces cuando falla.

También se dice que se poncha demasiado, lo cual sólo es parcialmente cierto. A lo largo de su carrera en LMB, ha recibido chocolate en el 16.6 por ciento (217 en 1.309) de sus turnos al bate, y en el 17.8 por ciento (124 en 695) en la LMP. Sólo para efectos comparativos, el año pasado los todos los jugadores de posición del Unión Laguna se poncharon en el 19.6 por ciento de los turnos (607 SO en 3,090 VB), y el porcentaje de Robles en 2025 fue de 15.6% (24 SO en 154 VB). Lo cual significa que se ponchó menos que el promedio de sus compañeros de UL.

En el mundo de beisbol se suele decir que sólo con cierta estatura y determinado peso corporal se puede llegar a ser buen bateador. Esto en general es cierto, pero suele haber notables y no pocas excepciones. El mejor ejemplo de esto es el venezolano José Altuve, cuya estatura es de 1.69 metros, y es formidable toletero. Vamos al caso concreto: El peso promedio de los jugadores de posición (es decir, excluidos los lanzadores) del roster de pretemporada de Unión Laguna, es de 89.3 kilogramos y el de Robles de 80 kilos. En cuanto a estatura, el promedio de los peloteros (sin incluir pitchers) es de 1.83 metros, y la de Robles de 1.76 (según la Enciclopedia de 80 Aniversario de la LMP es 1.88 metros, probablemente, dato erróneo). Es obvio que requiere una adecuada ejercitación física, que incremente su poder con el tolete. Altuve es precisamente un ejemplo a seguir.

MAL INICIO DE TEMPORADA

Lamentable el arranque de UL en la actual temporada. Reza el dicho: “Mal inicia la semana el que ahorcan el lunes”. No hay razón suficiente para que aplique en automático este dicho al caso. Muy necesario detectar el origen de las fallas y corregirlas.

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Escrito en: La Peña Beisbolera Columnas Deportes Juan Antonio García Villa

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