En el beisbol: a veces se gana, a veces se pierde. Y no solamente en este deporte, sino en prácticamente todos los ámbitos de la vida personal y social. Es cierto que Unión Laguna no inició la temporada de 2026 de la mejor manera.
De las siete series que iban jugadas hasta el pasado domingo 10 de mayo, que suman 21 juegos, los Algodoneros habían ganado 9 encuentros y perdido 12. Hasta el momento con récord negativo, aunque no va ni la cuarta parte de la campaña.
La temporada arrancó con tres series en casa. Lo más doloroso para los aficionados laguneros fue la serie inaugural, frente a Sultanes de Monterrey, que han integrado un tremendo trabuco, no sólo se perdió con los regios sino que fue por barrida. Y de las dos siguientes series en Torreón una se perdió y la otra se ganó, frente a Toros de Tijuana y Rieleros de Aguascalientes, respectivamente.
En las dos más recientes series, ambas de visitantes, la primera en Guadalajara (Zapopan) y la segunda en Durango, los Algodoneros ganaron tres juegos y perdieron también tres, salieron tablas. Lo cual no estuvo mal, si se comparan con sus números como locales: en casa han ganado 4 encuentros y perdido 8. De cuatro series como local, en efecto, sólo han ganado una y perdido tres series, para sumar únicamente 4 victorias en Torreón frente a 8 derrotas, como se dijo. Y como visitantes registran 5 triunfos por 4 descalabros.
Aunque no es regla, ordinariamente los equipos ganan más juegos en casa que “en la carretera”, como dicen los gringos. Esto por la indudable ventaja que representa la localía de jugar ante su afición.
Bueno, pues lo curioso es que hasta lo que va de la presente temporada, con Unión Laguna ha sucedido exactamente lo contrario: pierde más juegos en el Estadio de la Revolución de los que gana, y como visitante gana más de los que pierde. Poco creíble, pero así es.
De alguna manera así fue con Unión Laguna el año pasado, en 2025, pues de los 50 juegos que ganó, 25 fueron como local y 25 como visitante. Pero en cuanto a las derrotas la cosa ya no fue tan pareja, porque en casa fueron 23 los descalabros en el Revolución y 19 en parques ajenos.
Por cierto, aunque seguramente ya lo habrá notado el lector, desde hace varios años la temporada regular de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), comprende 93 juegos. Como cada serie es de tres juegos, significa entonces que la campaña suma 31 series. No hay forma de evitar que en algunas plazas se jueguen 16 series y en otras sólo 15. Esta disparidad no es correcta, porque necesariamente 10 equipos tendrán 48 juegos como locales y los otros diez equipos sólo 45. No es parejo.
Lo anterior, además, ha convertido a la LMB en un circuito de temporadas “rabonas”, que en modo alguno se parecen a las temporadas de entre 140 y hasta 150 juegos que tuvieron las campañas de las últimas décadas del siglo pasado. Pero además, con temporadas con tan diferentes números de juegos, carece de sentido establecer récords y hacer comparaciones estadísticas, uno de los grandes encantos que tiene el beisbol.
Con temporadas tan disparejas, ¿habrá algún pitcher, por ejemplo, que en el futuro pueda llegar a 20 o más victorias por temporada si ésta sólo comprende 93 juegos, situación muy diferente a cuando las campañas eran de 144 juegos? BOX SCORE Interesante el curso que para aprender a llevar la anotación de los juegos de beisbol, han anunciado que impartirán los estimados amigos ingeniero Alejandro Soto Jurado y el maestro Martín Infante y de la Riva. Anímese a tomarlo, amigo lector, le encontrará otro aspecto fascinante de los muchos que tiene el deporte rey.