Ayer martes dio inicio la Serie del Rey. Desde hace varios años, así llama la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) a la serie final, en la que se enfrentan los campeones de la zona Norte y de la zona Sur por el título anual absoluto de la Liga. En esta ocasión, Toros de Tijuana frente a Olmecas de Tabasco.
Estas series finales de la LMB han resultado un acierto en lo deportivo, en la medida en que durante casi un mes y medio hacia el final del verano, mantienen vivo el interés por el beisbol en la afición mexicana, en particular en las plazas cuyos equipos toman parte en las cuatro series de playoff, que al efecto se llevan a cabo, denominadas: primer playoff con la participación de 16 conjuntos, series de zona con 8 equipos, series de campeonato con 4 escuadras y la Serie del Rey, en la que ahora nos encontramos, protagonizada por 2 equipos, los dos ya mencionados: Olmecas y Toros.
Si en lo deportivo han sido un acierto, es de suponer que en lo económico estas series de playoff han sido, asimismo, exitosas. Obviamente, en mayor medida para los clubes y jugadores que avanzan desde la serie preliminar, hasta la del Rey. En su estilo tan especial, en numerosas ocasiones “El Mago” Septién lo dijo así: “El beisbol es mucho negocio para ser deporte, y mucho deporte para ser negocio”.
Cuando ambas dimensiones se empatan, sin desdoro de lo deportivo y sin demérito del negocio legítimo, la situación es ideal.
Que se trata de algo derecho y no chueco, por si hubiere escépticos o mal pensados, que nunca faltan, lo tenemos en la duración misma de las series. Curiosamente las de campeonato, y un buen número de las primeras y de las de zona, se resolvieron en cinco juegos.
Como avanza a la siguiente etapa el equipo que gana cuatro juegos de una serie que puede extenderse hasta siete, ya se imaginará el lector todo lo que se deja de ganar si la serie llega al máximo de siete encuentros. Lo que no se ingresa por recaudaciones de taquilla, de patrocinios y de venta de alimentos y bebidas en los estadios, deben ser sumas importantes de dinero. Qué bueno que no se ha caído en la tentación de “arreglar” juegos, con el propósito de obtener mayores resultados económicos.
Los playoff como los conocemos, aunque no en las cuatro etapas como hoy se realizan, se implantaron a partir del año 1970, por dos razones: 1.
Porque se creyó que el Mundial de soccer de ese año a realizarse en nuestro país, conocido como “México 70”, le restaría atractivo a la temporada de ese año de la LMB, se tomó el modelo de la Serie Mundial de Grandes Ligas y ahora también sus series previas de play off, que mantienen las emociones que sólo el beisbol brinda.
Y en segundo término, porque de manera natural, las dos series finales de la temporada regular de 1969 de LMB, entre Sultanes y Broncos, casualmente programadas para llevarse a cabo respectivamente en Monterrey y Reynosa, iban ambos equipos tan parejos en la tabla de posiciones, que parecieron ser lo que hoy se conoce como Serie del Rey, saturadas de dramatismo, llenas de emociones y exitosas, probablemente, también en lo económico. Quedó así configurado el modelo de postemporada a seguir a partir del año siguiente, es decir, de 1970, que en general ha dado magníficos resultados.
Lo que Pedro Treto Cisneros llamó “la acción de los play off”.