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La resiliencia cultural de los payasos

Estos personajes han transitado de ser confidentes de los reyes a convertirse en arquetipos escénicos diferenciados —como el pícaro augusto, el elegante carablanca y el melancólico tramp—, para finalmente adaptarse a la era digital.

Imagen: sonrisasevents.com

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KATHERINE BRICEÑO

En la actualidad, hablar de payasos significa traer a la mente una figura del entretenimiento que se caracteriza por sus maquillajes llamativos y llenos de color, sus trajes extravagantes y su característico humor, muchas veces dirigido al público infantil. Sin embargo, el origen de estos personajes se remonta a siglos atrás, y sus inicios poco tienen que ver con la imagen que tenemos de ellos hoy en día.

En la Edad Media, cuando los reyes gobernaban, la risa era considerada un lujo, y es en este contexto que los bufones hicieron su aparición. De hecho, eran privilegiados entre los miembros de la Corte: dado que no pertenecían a ninguna clase social tradicional como la nobleza, el clero o los campesinos, tenían una libertad única por estar “fuera del orden establecido”, lo que a su vez les otorgaba una especie de inmunidad social. Gracias a esto podían expresar opiniones honestas, incluso críticas, sobre las decisiones de la realeza a modo de “broma”.

Se estima que el antecesor del bufón es el trovador. Aunque no son iguales, es lo más semejante que había. El objetivo del trovador era contar historias mientras cantaba y tocaba instrumentos musicales. Para el siglo V, los bufones empezaron a aparecer con la función principal de hacer reír. El momento en que más se apreciaba su arte era a la hora de los banquetes para divertir a los comensales.

Generalmente los bufones eran los más jóvenes entre las familias de escasos recursos. Cuando se topaban con el rey o miembros de la Corte, tenían la oportunidad de ser reclutados con el fin de entretener a la realeza.

Eran expertos en la actuación y muchos de ellos, además de sus ideas ingeniosas, poseían otras cualidades para dar mejores espectáculos. Había, por ejemplo, quienes hacían gimnasia o malabares. Sumado a esto, aquellos que tenían malformaciones físicas también aprovechaban su aspecto único para ser bufones, ya que esto era un punto a favor ante su público.

El bufón Stańczyk (1862), por Jan Matejko. Imagen: Wikimedia Commons
El bufón Stańczyk (1862), por Jan Matejko. Imagen: Wikimedia Commons

El atuendo de los bufones se caracterizaba por ser colorido y combinar telas, representando el caos. También usaban un gorro de varias puntas, el cual era una burla directa hacia las coronas de la realeza, y utilizaban una especie de cetro de madera que empleaban en sus actos para representar conversaciones con ellos mismos.

Se dice que eran los confidentes de los reyes, pues en un contexto donde los demás personajes de la Corte buscaban halagar y agradar al monarca—aunque fuera hipócritamente—, el bufón hacía lo opuesto con su honestidad. Esto era tolerado porque, considerando que no tenían un puesto alto en la escala social, no representaban una amenaza para el poder.

No obstante, aunque su trabajo era el de hacer reír a través de sus comentarios punzantes, también debían tener cuidado, pues un chiste mal recibido por el rey podía terminar en castigos severos como azotes o, incluso, la expulsión del reino.

LOS PAYASOS MODERNOS

La palabra payaso viene del término italiano pagliaccio, que a su vez deriva de paglia (traducido como “paja”) y que era la forma en que se llamaba a los personajes secundarios en las obras de teatro, aquellos construidos para recibir las burlas de los demás.

Philip Astley, considerado el padre del circo moderno al unificar diversos actos de acrobacia en un solo espectáculo en 1768 en Londres, Inglaterra, descubrió que si bien el público se entretenía al presenciar estas muestras de habilidad, en algún punto solía aburrirse, por lo que decidió hacer algo diferente. Como su circo presentaba a jinetes montando a caballo —una actividad a la que él mismo se dedicaba—, se dio a la tarea de contratar a individuos que no fueran expertos en ello.

Los elegidos se vestían como campesinos descuidados y fingían no poder ni subir al equino, actuando caídas o simulando perseguir a los animales en el escenario. Este fue el nacimiento de los payasos de circo, que en un inicio sólo tenían una misión “de relleno”dentro del espectáculo. Don Saunders es considerado el primer payaso de este tipo al presentar un acto donde fingía ser un sastre que trataba de subir desesperadamente al caballo para ir a votar.

Augusto, carablanca y tramp son algunos de los arquetipos de payaso más relevantes. Imagen: Wikimedia Commons
Augusto, carablanca y tramp son algunos de los arquetipos de payaso más relevantes. Imagen: Wikimedia Commons

Los característicos zapatos y trajes grandes de estas figuras del espectáculo tenían el propósito de que toda la audiencia dentro de la carpa pudiera percibir cada movimiento que hacían. Con el pasar del tiempo, esta apariencia se fue modificando, surgiendonuevos estilos conforme fueron evolucionando los circos; por ejemplo:

Augusto. El más popular, juguetón, sociable y pícaro. Es el protagonista y por eso siempre llama la atención. Su maquillaje comúnmente consiste en una base de tono piel o rosado sobre casi todo el rostro, dejando los bordes de la boca y de los ojos color blanco para hacer sus facciones más expresivas; a veces se complementa con detalles en negro y rojo. Similar a los bufones, suvestimenta es demasiado llamativa y colorida, lo que expresa su personalidad traviesa.

Augusto, carablanca y tramp son algunos de los arquetipos de payaso más relevantes. Imagen: Vie de Cirque
Augusto, carablanca y tramp son algunos de los arquetipos de payaso más relevantes. Imagen: Vie de Cirque

Carablanca. Tal como lo dice su nombre, el rostro es completamente blanco y sólo algunos detalles se remarcan en negro y rojo. Es el payaso más elegante, caracterizado por su inteligencia y su comedia ingeniosa. Su vestimenta no suele ser exagerada.

Tramp. También se le conoce como vagabundo, pues se trata de personajes solitarios, de apariencia desgastada, que portan colores sobrios y tallas grandes. El maquillaje de sus cejas y boca es lo más representativo: están remarcados —por lo general con negro— para dar un mayor dramatismo a sus expresiones. Cuando llevan barba, esta parece descuidada. El tramp suele ser el objeto de burla de otros payasos, pero es más reflexivo que ellos, puesto que se ha enfrentado a numerosas desgracias.

Augusto, carablanca y tramp son algunos de los arquetipos de payaso más relevantes. Imagen: Rare Historical Photos
Augusto, carablanca y tramp son algunos de los arquetipos de payaso más relevantes. Imagen: Rare Historical Photos

EN LA ACTUALIDAD

Hoy en día, con la aparición de las redes sociales, los payasos se han adaptado a los tipos de contenido populares de la actualidad. Por ejemplo, hay quienes se dedican al humor negro, expandiendo los límites al romper con el estereotipo de payaso familiar.

Otro ámbito en el que ya han incursionado es en el terror. Su apariencia, que antes representaba sólo diversión para el público, adquirió una nueva connotación cuando aparecieron en el cine como seres monstruosos que no buscan acercarse a los niños para hacerlos reír, sino para atemorizarlos. Incluso ahora se encuentran entre los personajes predilectos para representar villanos.El contraste entre la imagen amigable que se tiene de los payasos y lo que se muestra en pantalla es ideal para generar adrenalina.

En cuanto al contenido para redes sociales, este ha popularizado la humanización de los payasos. Antes mantenían en secreto su identidad, era un juego de misterio; pero los contemporáneos incluso muestran cómo es su vida fuera del personaje y hacendetrás de cámaras para mostrar su proceso de caracterización, generando un vínculo más cercano con la audiencia y convirtiéndose de este modo en influencers capaces de crear tendencias.

Lejos de ser un oficio en desaparición, como tantos otros que la tecnología y los cambios culturales han dejado en el pasado, el de payaso se ha adaptado a las nuevas tendencias y necesidades sociales, manteniéndose vigente a lo largo de los siglos. 

Instagram: @katherine.x.

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