El modelo 3D de la NASA muestra que la Tierra no es una esfera perfecta, sino un geoide determinado por las variaciones del campo gravitacional.
Aunque durante décadas se ha representado a la Tierra como una esfera perfecta, la NASA confirmó que nuestro planeta tiene una forma diferente. Gracias a un modelo tridimensional elaborado con datos satelitales recopilados durante 15 años, la agencia espacial explicó que la Tierra es en realidad un geoide.
El hallazgo fue presentado el pasado 15 de julio, cuando la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio difundió un modelo 3D que permite observar con mayor precisión cómo es la forma real del planeta.
¿Qué significa que la Tierra sea un geoide?
La NASA explica que un geoide es una superficie determinada por el campo gravitacional terrestre, es decir, la forma que tendría el nivel del mar si solo estuviera influenciado por la gravedad y la rotación del planeta.
Esto significa que la Tierra no es una esfera completamente uniforme, sino que presenta pequeñas variaciones en su superficie debido a las diferencias en la distribución de la gravedad.
Un modelo creado con 15 años de datos satelitales
Para desarrollar esta representación, los científicos utilizaron más de mil millones de observaciones obtenidas durante 15 años por 19 satélites, entre ellos las misiones GRACE de la NASA y GOCE de la Agencia Espacial Europea (ESA).
El modelo está basado en el sistema GOCO06s, especializado en el estudio del campo gravitacional terrestre.
Las deformaciones son imperceptibles a simple vista
La NASA aclaró que las diferencias en la forma del geoide son muy pequeñas para apreciarse directamente. De hecho, en las animaciones y modelos 3D la altura se exagera hasta 10 mil veces para hacer visibles estas variaciones.
Según la agencia, la altura del geoide oscila entre más de 85 metros en Islandia y menos de 106 metros en el sur de India, diferencias que reflejan cómo cambia la intensidad de la gravedad en distintas regiones del planeta.
Con este modelo, la NASA busca ofrecer una representación más precisa de la verdadera forma de la Tierra, información clave para investigaciones científicas, navegación por satélite y estudios sobre el nivel del mar.