FOTO: Ramón Sotomayor
En su primera incursión en la poesía, la escritora lagunera Arcelia Ayup Silveti se ha entregado al arte del verso en 54 poemas; los plasma sobre el papel, los canta en el silencio. A su publicación la ha titulado ‘Astros sin descifrar’. Y es que el acto poético implica siempre el misterio, la mímesis de lo incógnito, la pregunta latente.
“De adolescente me gustaba mucho la poesía. Y aunque mis referentes no eran buenos, luego sí escribía. Luego en la universidad, con mis maestros como Saúl Rosales, quien ya me acercó a poetas más serios. Y desde entonces, me acerqué, lo dejé muchísimos años guardados en el cajón”.
Sus poemas estuvieron guardados desde hace cinco años. Maduraron en la oscuridad, como si se tratara de un buen vino. Luego vieron la luz, cuando cada una de sus líneas se mostró lista para el maridaje. La poesía se sirvió en la mesa, aunque en realidad apuntó siempre hacia algo más alto, algo en el cielo, a los astros que lo gobiernan.
“Elegir el nombre del libro fue difícil porque tenía como cinco opciones. Y como viste, el tema de los astros, del cosmos, es muy recurrente y de ahí viene la idea: cómo la humanidad le da nombre a todo, cómo lo puede estudiar. Se me hizo mágico el hecho de, siendo poeta, cómo puedes descifrar un astro”.
En ese misterio, la escritura es el camino. La poesía fue recurso durante una etapa complicada de su vida, una válvula de escape, un ejercicio catártico. Así versó sobre el amor, el erotismo, el misticismo y el cosmos.
“Hace algunos años salí del clóset espiritual. Siempre había estado peleada con eso porque soy escritora. Pero un día me dije: si me interesa, me tengo que asumir. Y por eso los abordo, porque creo, me gusta, me interesa que la gente también se acerque a esto”.
Si algo le da la poesía que no le otorga la narrativa, es la capacidad de desnudarse totalmente. En la narrativa, el escritor suele jugar a crear personajes y puede disfrazarse un poco. En la poesía no, cada verso exige la honestidad del autor.
“Es una manera de decir: esta soy yo, esto es lo que siento, este es mi yo vulnerable, mi yo fuerte, mi yo espiritual, yo, yo, así, asumida en su totalidad”.
Arcelia Ayup Silveti es consciente tanto de sus palabras como de su silencio. Le agrada la ausencia de ruido, ha validado sus silencios gracias a su encuentro con la espiritualidad; una salida que le ayudó en momentos álgidos. Estuvo en el pozo, afirma, en el infierno. No obstante, esa espiritualidad le permitió asirse y ver cosas que la oscuridad le impedía.
“Me acuerdo que desde niña me gustaba muchísimo ver las estrellas. Si me preguntas de cosmogonía no sé, pero sí es un imán muy fuerte”.
‘Astros sin descifrar’, de Arcelia Ayup Silveti, se encuentra disponible en la librería El Astillero.