Gaby, Ema y Lupita.
El Teatro Isauro Martínez se llenó de aplausos, sonrisas y orgullo lagunero con las dos funciones de El seductor, protagonizada por Humberto Zurita. Desde temprana hora, decenas de asistentes comenzaron a llegar con entusiasmo para reencontrarse con su paisano, en una velada que se vivió entre risas, ovaciones y mucho cariño del público.
Familias, amigos y seguidores de distintas generaciones abarrotaron el recinto, demostrando que el talento lagunero siempre convoca. Cada aparición de Zurita en escena fue recibida con aplausos prolongados, reflejo del apapacho que su gente le brindó en casa.
Los asistentes disfrutaron de una noche amena, marcada por el humor, la complicidad con el público y guiños locales que despertaron carcajadas y comentarios entre butacas. La energía del público fue clave para convertir la función en una celebración colectiva, donde el teatro y la identidad lagunera se encontraron una vez más.




