(FOTO: ARCHIVO)
La búsqueda de Gerardo Ramírez López, comerciante de 47 años, terminó ayer miércoles con el hallazgo de un cuerpo en una zona despoblada de Viesca, cuatro días después de que dejó de ser localizado por sus familiares en el ejido Gabino Vázquez.
Gerardo desapareció durante la noche del viernes 11 de septiembre. Su familia comenzó a buscarlo después de regresar a la vivienda y encontrar desorden en la recámara, además de notar que él ya no estaba y que tampoco se encontraba una camioneta Toyota Tacoma modelo 2019, color guindo o rojo, con camper y placas de Coahuila.
El comerciante tenía en el mismo ejido una miscelánea que atendía como parte de sus actividades cotidianas. Sus familiares reportaron que, además de la camioneta, habían desaparecido documentos relacionados con el vehículo, dinero en efectivo y mercancía del establecimiento.

Otro de los elementos que llamó la atención de la familia fue que las cámaras de vigilancia instaladas tanto en el domicilio como en el negocio habían sido destruidas. A partir de estos hechos sostuvieron que Gerardo pudo haber sido sacado por la fuerza de su vivienda, aunque las circunstancias de la desaparición permanecen bajo investigación.
La denuncia puso en marcha una búsqueda en la que participaron familiares, habitantes de comunidades cercanas y corporaciones de seguridad. Los recorridos se extendieron por brechas, ranchos y caminos rurales de Viesca y Matamoros durante los días posteriores a su desaparición.

La desesperación de la familia también se reflejó en movilizaciones sobre la carretera libre a Saltillo, donde realizaron bloqueos, y posteriormente en la petición al Gobierno del Estado para que se sumaran el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional a las labores de localización.
Mientras avanzaban los recorridos, habitantes y familiares organizaron actividades para obtener dinero destinado a la gasolina y los alimentos de quienes participaban en la búsqueda.
Tanto la Fiscalía de Personas Desaparecidas como la Comisión Estatal de Búsqueda difundieron la ficha de no localización. En ellas se describía a Gerardo con una estatura aproximada de 1.72 metros, complexión robusta y una cicatriz en la nariz.
Fue hasta ayer, alrededor de las 9:00 horas, cuando las autoridades recibieron el aviso sobre un cuerpo localizado en una brecha de la zona conocida como “La Soledad”, cerca del ejido Emiliano Zapata, de Viesca.
La ubicación se encuentra aproximadamente a 14 kilómetros de Gabino Vázquez, comunidad donde Gerardo tenía su domicilio y donde fue visto por última vez. Personal de la Fiscalía General del Estado y elementos de seguridad se trasladaron al punto para realizar las diligencias correspondientes.
El cuerpo estaba en avanzado estado de descomposición. Vestía una playera naranja, bermuda y huaraches azules, prendas que coincidían con la descripción de la vestimenta que, según los reportes de búsqueda, llevaba Gerardo cuando desapareció.
El área fue asegurada mientras peritos forenses trabajaban en la escena y recababan indicios. De manera extraoficial trascendió que el cuerpo presentaba un impacto de bala, aunque esta información no había sido confirmada públicamente por la Fiscalía.
Los restos fueron trasladados al Servicio Médico Forense (Semefo), donde se realizaría la necropsia de ley. Los estudios permitirán establecer oficialmente la identidad, la causa de muerte y si existen lesiones u otros elementos que ayuden a determinar qué ocurrió.
Hasta el momento, la autoridad no ha informado oficialmente la causa del fallecimiento ni ha señalado a alguna persona como responsable de la desaparición. La Toyota Tacoma que fue reportada como sustraída tampoco ha sido localizada.
Con el hallazgo del cuerpo, las investigaciones deberán reconstruir las últimas horas de Gerardo, establecer las circunstancias en que desapareció y determinar si existe relación entre los hechos denunciados por sus familiares y la localización de la víctima.