Siglo Nuevo OPINIÓN NUESTRO MUNDO TENDENCIAS

OPINIÓN

Los asideros

Todo indica que el año llega con grandes retos. Los tambores de guerra suenan en distintos puntos, las democracias pierden terreno y lo ganan los fascismos y los sueños imperiales.

Los asideros

Los asideros

CECILIA LAVALLE

“Cuando despertó el dinosaurio aún estaba allí”. Así comienza y termina el cuento de Augusto Monterroso, considerado el más corto del mundo. Y hoy lo recordé mientras pensaba en lo que nos depara el 2026. 

Todo indica que el año llega con grandes retos. Los tambores de guerra suenan en distintos puntos, las democracias pierden terreno y lo ganan los fascismos y los sueños imperiales. No parecen ser buenos tiempos para los derechos humanos. Los dinosaurios, en fin, siguen allí.

Sin embargo, el cuento de Monterroso sólo muestra un pedazo del panorama y deja abierta todas las posibilidades. ¿Qué hay alrededor?, ¿Qué pasó antes?, ¿Qué hizo quien se despertó?, ¿Qué sucedió con el dinosaurio? 

Traigo a la memoria dos anécdotas: De viaje con un pequeño grupo de queridas amistades, un día conocimos un par de hermosas ciudades, y vimos paisajes que nos robaron el aliento. De regreso a nuestro hotel, el camioncito que nos transportaba se descompuso. Se hizo un par de intentos de echarlo a andar, incluido el clásico empujón a varias manos y nada. En lo que el guía conseguía otro vehículo, nos sentamos a tomar un café y a disfrutar de una vista maravillosa. Una de mis amigas aprovechó para llamar a su hija y lo primero que hizo fue contarle del camión descompuesto.

Mi amiga puso el foco principal en lo único que no salió según los planes; y dejó en la penumbra todo el resto, que había sido gratamente memorable.

Todo formaba parte de la realidad. Pero si del todo, sólo enfocas al dinosaurio -en este caso el camión descompuesto- devalúas, desmereces, opacas todo lo demás.

La segunda anécdota es de hace un par de días. Me encontré con una joven cuyo esposo tiene cáncer y lleva algunos años lidiando con la enfermedad. A mi pregunta de cómo va todo, me contestó con genuina felicidad: “hoy está muy bien”.

A continuación me dio algunos detalles de lo difíciles que habían sido los meses recientes, pero, hizo hincapié, hoy está bien. Qué puedo contarte a ti, me dijo. Sabes de esto. Lo que le digo a mi esposo es que cada quien debe hacer lo que le corresponde.

Nosotros hacemos lo nuestro, los médicos lo suyo y las medicinas lo suyo. Lo demás no está en nuestras manos.

Un día a la vez, le dije. Exacto, me respondió, un día a la vez. Y hoy está bien.

Así pues, Monterroso me deja hoy lecciones importantes. En este año complejo debemos mirar en todas direcciones, no sólo un pedazo de la realidad, aunque sea el más grande o retador. Y no debemos olvidar que una cosa es la realidad y otra lo que hacemos con ella.

En este inicio de año que anuncia nubarrones y acaso tormentas, me parece que esos pueden ser buenos asideros. Porque los dinosaurios están allí, los públicos y los que cada quien pueda tener en su vida. Pero ni es lo único que está allí ni estamos inermes. Acaso los principales desafíos sean cuidar dónde ponemos el foco y recordar que una cosa es la realidad y otra lo que decidimos hacer con eso. Entonces, queridas lectoras y queridos lectores, deseo que en 2026 tengan una amplia y luminosa mirada, y un ánimo a prueba de dinosaurios.

Correo-e: cecilavalle@gmail.com

Leer más de Siglo Nuevo

Escrito en: Inicio Retos Democracia Fascismo Imperialismo Dinosaurios Enfoque Monterroso Nubarrones Ánimo Reto Año Foco Genuino

Comentar esta noticia -

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de Siglo Nuevo

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

Los asideros

Clasificados

ID: 2441745

elsiglo.mx