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Los teopixqui y Cuauhtémoc

Bernal atribuye el rechazo de la paz a la juventud de Cuauhtémoc y a una fuerte influencia, la de los religiosos, de los oficiantes de las divinidades autóctonas.

Los teopixqui y Cuauhtémoc

Los teopixqui y Cuauhtémoc

SAUL ROSALES

Durante los días de la rebelión mexica que desembocará en la Noche Triste o Noche Victoriosa —según del lado que se le vea—, Moctezuma II es muerto, no se sabe si por mano autóctona o de los conquistadores. El valioso prisionero de los europeos, víctima de una pedrada cruel o de una espada sanguinaria, sucumbe el 29 de junio de 1520.

En el fragor de la contienda en la que los mexicas quieren expulsar a los conquistadores de Tenochtitlan, Cuitláhuac asciende a huey tlatoani. No tarda en morir, contagiado de viruela, durante aquellos días bélicos. Sucumbe por enfermedad, pero no antes de haber conducido las batallas que obligan a los españoles a escapar en la Noche Victoriosa o Noche Triste. De ese modo, y en condiciones belicosas, llega Cuauhtémoc al alto poder mexica en enero de 1521.

El aspecto del nuevo huey tlatoani, cuyo nombre se traduce como Águila que Desciende, es descrito por Bernal Díaz del Castillo en Historia verdadera de la conquista de la Nueva España. Ve a Cuauhtémoc en el capítulo 154 como un joven y muy gentil hombre; ade más, “de buena disposición y rostro alegre, aun la color tenía algo más que tiraba a blanco que a matiz de indios, que era de obra de veinticinco o veintiséis años”.

Vale conocer también la prosopografía que escribe Bernal en el capítulo 156, porque añade rasgos del cuer po y del rostro y apreciaciones más bien subjetivas pero que ayudan a trazarse un retrato, aunque sea vago, del Águila que Desciende.

Dice el historiador de la Conquista: “Guatemuz era de muy gentil disposición, así de cuerpo como de faccio nes, y la cara algo larga, alegre, y los ojos más parecían que cuando miraba que era con gravedad que halagüe ños, y no había falta en ellos, y era de edad de veintiséis años, y la color tiraba su matiz algo más blanco que a la color de indios morenos […]”.

El 13 de agosto de 1521, Cuauhtémoc es apresado por García Holguín en las aguas del Lago de Texcoco. El joven huey tlatoani es conducido ante Hernán Cortés. Su reinado sólo conoció la guerra y duró en el poder al rededor de cinco meses. Antes de que la captura de Cuauhtémoc sucediera, durante el sitio de la ciudad, cuando los mexicas padecen falta de alimentos y agua dulce, Cortés envía a unos guerreros de la realeza autóctona a requerirle al joven huey tlatoani que acepte la paz. Será la quinta vez que este no acepte y la primera en la que el historiador de la conquista considere la autoridad del poder religioso, de los teopixqui, sobre el trono.

Bernal atribuye el rechazo de la paz a la juventud de Cuauhtémoc y a una fuerte influencia, la de los religiosos, de los oficiantes de las divinidades autóctonas: “la más principal causa, por sus malditos ídolos y papas, que le aconsejan mal”.

Igual que había sucedido con Moctezuma, y sin duda con Cuitláhuac, los papas —así llamados por Bernal—, es decir, los teopixqui y las deidades autóctonas que hablaban a través de ellos, dictaban las decisiones radica les de Cuauhtémoc.

Como era normal, Cuauhtémoc consultaba con los teopixqui acerca de la paz. Según el historiador español, el huey tlatoani se inclinaba por ella. Dice: “tenía voluntad de hacer paces, y para platicarlo mandó juntar todos sus principales y capitanes y papas […] que cada uno de ellos diesen su parecer, y los papas también diesen el suyo”.

Al final, todo acabaría siendo lo determinado por los dioses Huitzilopochtli y Tezcatlipoca, pero, manifestado, por supuesto, mediante sus oficiantes, es decir, los teopixqui. Los teopixqui y los demás convocados acuerdan no aceptar la paz, pero igualmente, añade Bernal, durante la consulta “los papas también en aquel instante le dijeron [a Cuauhtémoc] que sus ídolos les habían pro metido la victoria”. El huey tlatoani, como consecuencia del augurio feliz, manda pelear hasta la muerte y no mencionar ya la paz

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Escrito en: tlatoani Saúl Rosales Noche Triste Conquista de México

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