Madre e hijo harán historia por México en Milán-Cortina 2026
En su última participación en la Copa del Mundo antes de retirarse del equipo de esquí de Estados Unidos en 2011, Sarah Schleper levantó a su pequeño hijo y descendió la pista de eslalon con él en brazos.
Un momento de unión.
Más de 14 años después, esa conexión se transforma en un nuevo capítulo: Schleper y su hijo adolescente, Lasse Gaxiola, competirán por México en los Juegos de Milán-Cortina.
Estos serán los séptimos Juegos Olímpicos —y terceros representando a México— para Sarah, y juntos harán historia al convertirse en la primera madre e hijo en competir en los mismos Juegos de Invierno, de acuerdo con el historiador olímpico Bill Mallon.
“Esto es difícil de creer", afirmó Schleper, quien cumplirá 47 años el 19 de febrero. “Es simplemente una historia de fantasía”.
La logística
Es posible que ambos solo puedan seguirse a la distancia debido a la separación de sedes. Schleper competirá en el super-G el jueves y en el eslalon gigante el domingo en Cortina d'Ampezzo, mientras que Lasse lo hará en Bormio —a unas cuatro horas— en el eslalon gigante el sábado y el eslalon el lunes.
“Espero que justo después del GS pueda conseguir un viaje a Bormio para ver su eslalon”, comentó.
El esposo de Schleper, Federico, será el entrenador de Lasse.
“Para mí, el éxito es simplemente que ambos estemos aquí”, expresó Schleper, abanderada de México en la ceremonia de apertura. “Hemos encontrado el éxito”.
Ese descenso por la montaña
Lasse apenas recuerda el 29 de diciembre de 2011 en Austria, cuando su madre lo cargó y lo llevó por la pista. Tenía cerca de cuatro años y aquel descenso fue la despedida de Schleper tras competir en cuatro Juegos Olímpicos con Estados Unidos.
Ella vestía un vestido con traje de baño debajo; él, una chaqueta gruesa y botas de nieve. Ambos sonreían tras sus gafas.
Hoy, el significado es mucho más claro para él.
“Este ya es un evento increíble", dijo Gaxiola, quien cumplió 18 años el mes pasado. "Pero venir aquí con mi mamá y ver a mi familia, simplemente lo hace sentir tan especial e increíble estar juntos”.
El camino hacia México
Schleper atribuye parte de su pasión a su padre, quien —bromea— le heredó el rasgo de “amante del esquí”. Tras dejar al equipo estadounidense, no estaba lista para abandonar las pistas.

La esquiadora de Colorado obtuvo la ciudadanía mexicana, país de origen de su esposo. No logró completar el trámite a tiempo para Sochi 2014, los únicos Juegos de Invierno que se ha perdido desde su debut en Nagano 1998.
“He tenido una gran carrera. He mantenido un estilo de vida profesional de amante del esquí durante mucho tiempo”, se rió Schleper, cuyo mejor resultado olímpico fue el décimo lugar en el eslalon de Turín 2006. “Viajamos por el mundo. Comemos comida increíble. El deporte me ha traído tanto”.
El gen del esquí
Lasse Gaxiola fue nombrado en honor al noruego Lasse Kjus, tres veces campeón mundial, y ya tenía esquís antes de poder caminar.
“Él decía, ‘Más, más’, porque hablaba español primero”, recordó Schleper, quien lo llevaba a sus campamentos de entrenamiento.
Creció rodeado de entrenadores experimentados, como el fallecido Erich Sailer, formador de Lindsey Vonn, además de su propia madre.
El talento es evidente: terminó tercero en un eslalon gigante de la FIS en Colorado en diciembre, resultado que le dio su boleto olímpico.
Para Schleper, su presencia no es simbólica. Terminó entre las cinco primeras en una carrera de super-G de la FIS en Vail la temporada pasada y ganó dos eslalon gigante en 2024. Eso sí, evita el eslalon ante la competencia de Mikaela Shiffrin.
“No hay manera de que pueda competir al nivel de Mikaela o de estas chicas que están en la Copa del Mundo”, reconoció Schleper, quien entrena en Vail y cuya hija, Resi, es patinadora artística. “Pero todavía esquío bastante bien”.
Su entrenador olímpico es Hubertus Von Hohenlohe, el príncipe alemán de 67 años que también compitió por México. Lasse tendrá a su padre como técnico, con la guía de su madre a la distancia.
¿La diferencia entre ambos?
“Ella es mucho más paciente que yo”, explicó Gaxiola. “Tal vez tengo un estilo un poco diferente, pero definitivamente me ha moldeado. Ella es la base de influencia”.