Madre exige justicia a un año de recuperar a su hija quien fue encerrada por más de cinco años
A más de un año de haber recuperado a su hija, tras cinco años y cuatro meses de lucha, Nayeli Salazar pide justicia pues solo uno de los responsables fue vinculado a proceso por retención y ocultamiento, en tanto que cuatro más se encuentran sustraídos de la acción de la justicia, entre ellos familiares de la propia menor.
“Exijo justicia porque a más de un año no podemos tener a la vista de los agresores están sustraídos de la acción de la justicia por este delito de la retención y ocultamiento, así como otros delitos en mi contra y en perjuicio de mi menor hija. Ahorita igual solo tenemos vinculado a proceso a una persona de las cinco que estuvieron involucradas en esta desaparición”, dijo Nayeli, quien se plantó a las afueras del Centro de Justicia Penal de Torreón.
La madre de familia acudió a las instalaciones del Centro, ubicado en la colonia Latinoamericana, pues se celebraría la audiencia a petición de la defensa del vinculado, quien es el abuelo paterno, quien solicitó el sobreseimiento a la causa (fin del proceso), bajo el argumento que los hechos que se denuncian aparentemente no cuadran en el artículo 220 del Código Penal del Estado de Coahuila.
Dicho artículo, habla sobre el delito de Sustracción, retención u ocultamiento de menor o incapaz, privilegiados por la calidad del sujeto activo. “Se impondrá de uno a cinco años de prisión y de cien a quinientos días multa, al ascendiente, descendiente, pariente colateral o afín hasta el cuarto grado del sujeto pasivo, que lo sustraiga, retenga u oculte, siempre y cuando el sujeto pasivo tenga menos de dieciocho años edad, o sea incapaz de comprender la naturaleza de la conducta o de auto-determinarse de acuerdo con esa comprensión, y respecto al sujeto pasivo no ejerza el sujeto activo la patria potestad o la tutela, ni tenga la guarda o custodia del mismo, sea legal o por resolución judicial”.
Para la madre de la menor, “es una burla”, sobre todo por todo lo que vivió su pequeña, cuando tenía apenas 3 años de edad. Durante el tiempo que estuvo con la familia Mora, como la identifica, su hija nunca acudió a la escuela, nunca salió de casa, y mucho menos, tuvo contacto con otros menores de su edad.
“A ella solamente la mantuvieron en la habitación de la abuela, en la cocina de la abuela, estuvo incomunicada y privada de su libertad. Aunque no lo quieran configurar así, fue un secuestro, porque también pasa por familiares, no se qué le está pasando a la fiscalía”, comentó Nayeli Salazar.
Es por ello que lanza un llamado al Fiscal General, Federico Fernández. “sobre todo que haga sinergia con la Fiscalía de las Mujeres porque si lo vemos en forma de pirámide, primero está el fiscal, si tenemos en Coahuila la fiscalía especializada para la niñez, pero realmente sí sentimos que deben tener comunicación, un vínculo para poder llevar con más agilidad los procesos”.
ANTECEDENTES
Fue el 28 de marzo de 2019, que su pequeña fue sustraída por su exsuegra Rosario N, pues contaba con la guardia y custodia de la menor.
Ismael N, su expareja, se encuentra sustraído de la justicia, ya que existen dos órdenes de aprehensión en su contra: por sustracción de la menor y por violación en contra de Nallely.
Fue hasta el 12 de agosto del 2024, que se realizó la entrega de su hija, de entonces ocho años de edad.
En ese momento, además de la entrega, se llevó a cabo la aprehensión de su exsuegro por la sustracción de su hija.