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Un Nicolás Maduro desafiante se declaró "el presidente de mi país" mientras protestaba por su captura y dijo ser inocente el lunes de los cargos federales de narcotráfico que el gobierno de Estados Unidos utilizó para justificar su destitución del poder en Venezuela.
"Fui capturado", declaró Maduro en español, según la traducción de un intérprete de la sala del tribunal, antes de ser interrumpido por el juez. Al preguntarle después sobre su declaración ante los cargos, afirmó: "Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente, el presidente constitucional de mi país" .
La comparecencia de Maduro en un tribunal de Manhattan, la primera desde que él y su esposa, Cilia Flores, fueron sacados de su hogar en Caracas el sábado en una sorprendente operación militar nocturna, marcó el inicio del proceso más importante llevado a cabo por el gobierno estadounidense contra un jefe de Estado extranjero en décadas. Ella también se declaró inocente.
El caso penal se desarrolla en un contexto diplomático más amplio con un cambio de régimen orquestado por Estados Unidos que el presidente estadounidense Donald Trump ha dicho permitirá a su administración "dirigir" el país sudamericano.
Maduro, de 63 años, fue llevado al tribunal bajo fuertes medidas de seguridad el lunes temprano, transportado en helicóptero a Manhattan desde el distrito de Brooklyn, donde está encarcelado, y luego llevado al tribunal en un vehículo blindado. Él y Flores fueron trasladados a la corte poco antes del mediodía. Ambos estaban con grilletes en las piernas y ropa de prisión, y ambos se pusieron auriculares para escuchar el procedimiento en inglés a medida que se traducía al español.
Mientras Maduro salía de la sala del tribunal, un hombre en la audiencia lo denunció como un presidente "ilegítimo".
Por estar acusado bajo el sistema jurídico de Estados Unidos, Maduro tendrá los mismos derechos que cualquier otra persona acusada de un delito en el país, incluido el derecho a un juicio con un jurado. Pero, dadas las circunstancias de su arresto y lo que está en juego a nivel geopolítico, también será casi -pero no del todo- único.
Eso quedó claro desde el principio, ya que Maduro, quien tomó abundantes notas durante los procedimientos y deseó un feliz Año Nuevo a los reporteros al entrar en la sala del tribunal, mencionó repetidamente que había sido secuestrado ilegalmente.
"Estoy aquí secuestrado desde el 3 de enero, sábado", manifestó Maduro, de pie e inclinando su alta figura hacia un micrófono de mesa. "Fui capturado en mi casa en Caracas".
El juez federal de distrito Alvin Hellerstein, un jurista de 92 años a quien Bill Clinton designó para el tribunal federal en 1998, lo interrumpió, diciendo: "Habrá tiempo y lugar para revisar todo esto". Hellerstein agregó que el abogado de Maduro podría hacerlo más tarde.
"En este momento, sólo quiero saber una cosa: ¿Es usted Nicolás Maduro Moros?".
"Soy Nicolás Maduro Moros", respondió el acusado.
El abogado de Maduro, Barry Pollack, dijo que prevé impugnar la legalidad de su "secuestro militar".
Pollack, un destacado abogado de Washington entre cuyos clientes ha estado el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, dijo que Maduro es "jefe de un Estado soberano y tiene derecho a los privilegios e inmunidades que conlleva ese cargo".
En Washington, Trump aseguró a la cadena NBC que "no estamos en guerra con Venezuela. Estamos en guerra con la gente que vende drogas; estamos en guerra con la gente que vacía sus prisiones en nuestro país y manda a sus drogadictos y vacía sus manicomios en nuestro país".
Previamente había designado a los secretarios de Estado y Guerra (Marco Rubio y Pete Hegseth, respectivamente) y al asesor en temas de seguridad y migración, Stephen Miller para la transición en Venezuela.
Por su parte, en el país caribeño Delcy Rodríguez ha tomado el lugar de su aliado, el presidente Nicolás Maduro y ha ofrecido "colaborar" con la administración Trump en lo que podría ser un cambio sísmico en las relaciones entre los gobiernos adversarios.
Durante la noche, en Caracas fueron reportadas detonaciones de armas de fuego y sobrevuelo de drones cerca del Palacio de Miraflores.
La fuente indicó que la "Policía emitió disparo de forma disuasiva" ante la presencia de los drones, y subrayó que "no ocurrió ningún enfrentamiento".
"Todo el país se encuentra en total tranquilidad", concluyó la fuente.
El incidente tuvo lugar horas después de que la chavista Delcy Rodríguez jurara como presidenta