La escuadra de Kansas City se impuso la semana anterior de visita frente a los Raiders de Las Vegas.
Las malas noticias para los Cargadores parecen ser la norma. Luego de caer a una marca de 0-5, de la que ningún equipo se ha recuperado para alcanzar la postemporada, el calendario les tiene programada ahora una visita a la casa de Patrick Mahomes y los invictos Jefes.
Para unos Cargadores (0-5) que han encontrado cualquier vía imaginable hacia la derrota, un revés adicional podría apretar el botón de demolición e iniciar de cero un proyecto que ha producido tres viajes a postemporada -con respectivas salidas inmediatas- desde que el quarterback Justin Herbert asumió la titularidad en 2020.
Ahí es donde entran los Jefes (4-0) y su larga lista de credenciales para darle un golpe potencialmente mortal a un rival del Oeste de la Conferencia Americana.
Mahomes, quien ha brillado en su reaparición una temporada después de perderse 13 partidos por una lesión de rodilla, tiene registro de 51-14 en casa y sólo cuatro derrotas en 14 compromisos contra los Cargadores. El coach Andy Reid presume una marca de 22-5 en su primer partido tras la semana de descanso y el vigente MVP del Super Bowl anterior, el running back Kenneth Walker, promedia 155 yardas totales por encuentro en sus cuatro partidos desde que abandonó Seattle para firmar con Kansas City.
Es una tarea titánica para un equipo de Los Ángeles que se ubica en el último tercio de la liga al momento de defender la carrera y que parte con la encomienda de mantener bajo control a unos Jefes que tienen al menos 30 puntos en tres de cuatro partidos este año si quieren darle una oportunidad a Herbert y su anémico ataque.
Los Cargadores tienen cuatro partidos con 17 puntos o menos a favor, han perdido al menos dos balones en cuatro de cinco encuentros de este año y las 17 capturas de Herbert son la segunda mayor cantidad en toda la NFL esta campaña.
SE VA UN HISTÓRICO
John Beake, quien fue clave en el canje por John Elway y ayudó a guiar a los Broncos de Denver a títulos consecutivos del Super Bowl a finales de la década de 1990, murió a los 87 años, informó el equipo.
Indicaron que la familia confirmó la muerte de Beake. No se dio a conocer la causa.
Beake se incorporó al equipo en 1979 y ocupó múltiples cargos en el área de personal antes de convertirse en gerente general en 1983, cuando ayudó a concretar el canje con los Potros de Baltimore por Elway, quien ingresó al Salón de la Fama y ganó Super Bowls tanto como quarterback tras las temporadas de 1997 y 1998, y nuevamente después de la temporada de 2015 como gerente general del equipo.
Beake pasó a desempeñar otro cargo con los Broncos en 2000: fue vicepresidente de administración del equipo antes de incorporarse a la oficina de la NFL como vicepresidente de desarrollo de jugadores y director general de las operaciones de futbol americano de NFL Europe.
Antes de unirse a los Broncos, Beake trabajó para el miembro del Salón de la Fama Hank Stram como asistente ofensivo con los Jefes de Kansas City (1968-74) y los Santos de Nueva Orleans (1976-77).