(Cortesía)
“¿Qué hubiera pasado si…?" Es una pregunta muy común que ronda por la mente de los seres humanos, explorando escenarios hipotéticos que pudieran o no cambiar el rumbo de sus vidas.
Hay quienes viven con esa duda carcomiendo sus pensamientos, y otros, como el actor mexicano Martín Peralta, que deciden seguir su corazón, salir de su “zona segura” y apostar por lo que les apasiona. Hoy en día, ha grabado con actores como Pedro Pascal y Scoot McNairy.

Peralta es “cachanilla” (persona originaria de Mexicali), creció entre la capital de Baja California, Culiacán (su mamá es de Sinaloa) y Estados Unidos.
Por lo que, en entrevista exclusiva para El Siglo de Torreón, festejó platicar con un medio norteño.
“Estoy contento de estar platicando acá con ustedes, que somos norteños de diferente norte, pero norteños”, dijo vía Zoom.
Rememoró que desde pequeño, al ver una película, no sólo disfrutaba la trama, sino que quería ser parte de la historia. “Yo recuerdo que le decía a mi mamá: ‘Yo quiero hacer lo que hacen esos niños, en las novelas de Televisa’”, añadió que en su familia “no hay artistas”, por lo que “no hubo mucho seguimiento” y continuó con sus estudios para cumplir un expediente, llegando hasta estudiar la carrera de Comercio Internacional en Culiacán.
Pero dentro de la rutina surgió la magia:
“Por cosas del destino, entré a ver una obra de teatro ahí en la ciudad y se me hizo muy mágico. Me voló la cabeza. Entonces empecé a estudiar con ellos los fines de semana. Y poco a poco fue como agarrando más fuerza, porque la verdad empezó como un hobby”.
Mientras esta pasión crecía, él seguía con su vida como tradicionalmente se estipula y comenzó a ejercer en un “trabajo godín”, en el área de marketing de la empresa Uber.
Las obras poco a poco comenzaron a ser más profesionales y con ello llegaron invitaciones a presentarse también en Ciudad de México y a participar en cortometrajes.
Por lo que se propuso ahorrar para establecerse en este territorio, el cual le ha regalado experiencias internacionales sin la necesidad de salir del país, debido a que actualmente se ha abierto camino para los talentos locales en grandes proyectos.
Esto se ha logrado “gracias a la globalización y a que se están interconectando los países y las producciones. No necesito estar en Hollywood para estar en una producción hollywoodense”.
Asimismo, ha tenido la oportunidad de profesionalizarse en ciudades como Los Ángeles (en el 2023) y Londres (2025); en esta última tomó un curso de trabajo frente a cámara en la Real Academia de Arte Dramático (RADA).
Ahora suma ocho años de experiencia como actor y desde este 30 de abril aparece en la serie Hombre en llamas de Netflix, la cual cuenta con siete episodios de entre 42 y 59 minutos, abordando más a detalle la historia que se popularizó con el rostro de Denzel Washington (uno de sus actores favoritos) en 2004.

"Vamos a poder profundizar más en la historia, en los personajes. Es un honor. También una de mis películas favoritas es Ciudad de Dios y justo Alice Braga, que es una actriz brasileña, es una de las protagonistas de la serie, entonces ha sido como un sueño”, narró respecto a la serie.

En la trama, su “jefe” es “Scott McNairy”, de quien destacó su trabajo en Once Upon a Time in Hollywood (2019), dirigida por Quentin Tarantino, y Un Completo Desconocido (2024) de James Mangold.
Por si fuera poco, recién convivió con otra estrella.
“Acabo de terminar de grabar De noche, que es una película de Todd Haynes que se estaba grabando también aquí en Ciudad de México. Me tocó compartir escena con Pedro Pascal también. Es loquísimo verlos”.

A los actores internacionales, además de su disciplina, les ha aprendido su sencillez y amabilidad con todos. Confesó que existe una contraparte en México, ya que incluso artistas nacionales se comportan como “divos” y “divas”.
Respecto al filme que ocasionó revuelo en la Ciudad de México hace unos días, dijo que no puede contar mucho de la historia, pero se estrena en aproximadamente un año.
“Es una historia de amor en los años 30, es lo que han contado hasta ahorita”.

Peralta es una persona que decreta lo que desea y cree en el poder de la manifestación.
“Creo que la mente es muy poderosa, tenemos que entrenar muy bien lo que estamos pensando porque es lo que vamos a seguir atrayendo, entonces trato de cuidar mucho lo que consumo, con quién me junto y sí a soñar grande”.

Mientras goza del éxito actual, augura en un futuro pasar de “personajes secundarios” a “protagónicos” en el mismo nivel profesional de proyectos internacionales.